3 de octubre
TEÓRICO Nº 19
Femenino, masculino... una cuestión de género
(segunda parte)
Guía de lectura
“Las minas de todos”
Capítulo 8 de Casos de comunicación y cosas de diseño
1. La definición de mina.
2. Las subjetividades: “arriba” y “abajo”.
3. La boca demarcada.
4. La retórica de “cuerpo completo”.
5. El sometimiento como fiesta.
6. La clave “melancólica”.
7. Lolitas.
8. Lolitos.
9. Desnudez diseñada.
TEXTOS COMPLEMENTARIOS OBLIGATORIOS
Tacos
Por Sandra Russo
Desde que muy al principio del gobierno de su marido Cristina Kirchner bajó bruscamente el perfil empinado que había tenido en los últimos años (y que compartió, en otras épocas, con Elisa Carrió y Alicia Castro), comenzó un juego mediático que en épocas electorales ha sido sin duda recargado por los operadores de la derecha en los medios. No significa esto que a Cristina Kirchner la trate bien la izquierda, sino que la izquierda carece, entre muchas otras cosas, de operadores en los medios. (Un parrafito entre paréntesis: demasiado a menudo se señalan los errores políticos de la izquierda; y demasiado a menudo se olvida que la derecha, además de poseer el capital económico, pelea desde hace siglos también por la acumulación del capital simbólico.)
Hace poco, en las coberturas del acto de lanzamiento en el Luna Park, uno de los diarios líderes publicó una magnífica foto: de la candidata sólo se veía el primerísimo plano, y fuera de foco, el taco del zapato. Atrás, sí en foco y con sus caras nítidamente atentas, la escuchaba todo el gabinete.
La foto es magnífica porque resume metonímicamente, a través de un taco alto demasiado cerca del ojo que ve, el carácter que la edición del diario le atribuye a Cristina Kirchner. Cualquier banco de imágenes podría comprarla para que en otra parte del mundo se ilustren con esa foto artículos sobre el creciente poder femenino en el área pública, sobre el miedo de las mujeres a hablar en público, sobre el cambio de los roles masculino y femenino, o sobre los niños que crecen con mucamas porque sus madres de dedican a actividades full time, como la política.
Sin embargo, esa foto sobre todo dice que la mujer del Presidente, que se presenta como candidata, tiene una imagen tan fuerte entre la gente que para ilustrar una nota sobre su lanzamiento un editor puede darse el lujo de mandar una foto en la que no se vea a la protagonista, sino solamente su taco.
Ahora bien: la fortaleza y el carácter, ¿cómo se leen hoy en la Argentina? ¿Hay una sola mirada sobre esos atributos o hay miradas contrapuestas? ¿Bajo la fortaleza y el carácter no subyacen acaso todos los demás atributos que pueden hacer de alguien un buen político? ¿No son la fortaleza y el carácter los únicos anticuerpos posibles contra la tentación del poder? Si alguien considerara de sí mismo que no tiene fortaleza o carácter, ¿sería honesto que se presentase como candidato político?
Y sin embargo, en los meandros de sentido que van formando corrientes de opinión y lugares comunes, hay una mirada sobre la candidata Cristina Kirchner que se basa en una relectura de la fortaleza y el carácter, y desvían sus gestos y su valoración hacia ese otro reino semántico, ese complejo reino semántico de la palabra autoritario.
Por otra parte, en otras consideraciones generales acerca de las miradas activas sobre la figura de la candidata, miradas en todos los casos cinceladas con adjetivos que usan los dirigentes de la oposición para referirse a ella o los columnistas de los diarios, una de las predominantes es la que se dirige hacia la debilidad de Cristina por el shopping, o la cantidad de rimmel que se pone (aflojó, ¿vieron?), o su pasión por las carteras, de las que ha llegado a usar una de marca inconfesable: Vuitton (hay que tener ganas de usar una de ésas originales, que valen miles de miles, aunque más de una nos hemos conformado alguna vez con atesorar un portatarjetas con ese logotipo de ultraluxe).
Bien: no nos ha salido la candidata, en materia de imagen, como les salen a los españoles, por ejemplo, sean de derecha o izquierda: las primeras damas españolas se permiten pelo corto y taco bajo, espectáculo que una primera dama argentina jamás nos ha proporcionado. El taco alto o el taco bajo son dos fetiches femeninos que hablan de cosas diferentes y en tonos distintos. Estéticamente, nuestras primeras damas respetan los cánones de elegancia burgueses, mientras aquel saco cruzado abierto y los mocasines de Néstor Kirchner encontraron la ruta para, en su momento, escandalizar al burgués.
De todos modos, como es absurdo no creer que la candidata tiene pensamiento prolífico propio, es de esperar que esté previsto que lo dé a conocer de alguna manera más blanda que hasta ahora, que hable, que se comunique. Es una excelente oradora pública, qué duda cabe después de haberla escuchado en el Senado. Pero es aquella senadora la que debe emerger como candidata, aquella mujer con acceso público normal, sin mamparas de Gobierno que la protejan. No la estarían protegiendo. La estarían privando de un chispazo que sólo puede lograr un candidato cuando deja abierta la posibilidad de la conexión popular. Y confía en ella.
El cuerpo y el tiempo
Por Sandra Russo
Hay una campaña publicitaria que veo últimamente y que no sé de qué marca es.
Siempre que paso por alguna gran avenida y veo los dos afiches de esa campaña,
me propongo fijarme qué publicita, pero el auto pasa rápido y la visión de las enormes fotografías vuelve a capturarme la mirada. Es que a las fotos las acompaña una leyenda, una “bajada”, y el ojo no alcanza a leer tanto. Las imágenes son dos, y de ellas sólo recuerdo textualmente una de las leyendas. La foto es la de una chica a la que no se le llega a ver bien la cara. Medio plano. Hay un mentón, y hay pelo largo, pero los rasgos de la cara no se llegan a ver.
La chica tiene puesta una musculosa blanca, y no usa corpiño. Tiene unas tetas importantes, de las que está orgullosa, o por lo menos segura del efecto que provocan, porque sólo así una chica se dejaría fotografiar con musculosa ajustada, ese escote, esa transparencia un poco violenta de los pezones. La leyenda dice: “A los catorce le decían tabla de planchar”.
A la otra foto la vi menos veces, pero también es un recorte de la cara de una chica, en blanco y negro, con el eje central en la boca. Una boca–pico, de labios abultados, vulvosos. La leyenda dice algo así como “A los catorce le decían que tenía un buzón”.
Las dos fotografías y las dos leyendas están unidas por una lógica de significado, podría decirse por una estructura. Una variación de la del “antes y después”, que quedó sellado a fuego en las páginas de publicidad de las revistas de comics: esas que nos dejaron en la memoria al “pobre alfeñique” que era el hombre, antes de hacerse físico-culturista. Pero esa estructura sigue repitiéndose, alargando el mito.
El mito en esencia es el mismo: lo usan quienes ofrecen métodos, aparatos, pastillas, vitaminas, aminoácidos, cirugías, extensiones, postizos, métodos de adelgazamiento, métodos anticalvicie, belleza dental, en fin, cualquier cosa que permita cambiar drásticamente el aspecto físico. Se apela, sobre todo en esos casos, a un quirófano simbólico, habilitado por el derecho de cada individuo a “encontrarse” físicamente consigo mismo, como si nuestros cuerpos y sus terminaciones fueran obstáculos fácilmente derrotables. Se nos incita a la derrota de nuestros cuerpos verdaderos, en pos de una auto-imagen difusa, tejida con recortes de revistas de actores y actrices y modelos y famosos que portan los cuerpos de belleza oficial.
En esos casos de “antes” y “después”, él o ella dejaron atrás un “antes” donde habían sido débiles, poca cosa, mitades de camino, y avanzaron con firmeza hacia un “después” que los exhibe ya dueños de algún atributo físico deseable.
En los dos casos de esta nueva campaña callejera, se trata de atributos femeninos, a saber: buenas tetas, labios carnosos. Si el “antes” está congelado en una edad (trece, catorce), la imagen del “ahora”, que se superpone al “después” del mito, en este caso, nos permite imaginar que todo pasó muy rápido: las chicas de las fotos son muy jóvenes. Eso es lo que entusiasma siempre: la rapidez. Esta época no tolera los procesos.
El problema del mito, que sobrepromete, que garantiza lo azaroso, es que hay muchas mujeres con tetas chiquitas y bocas de labios finos. El problema es qué les dicen esas fotografías y esas leyendas a las chicas que ya pasaron los catorce y siguen siendo tablas de planchar o siguen teniendo bocas muy diferentes de la de Angelina Jolie o Dolores Barreiro, que por otra parte son chicaneadas por el colágeno que se pusieron.
Nunca antes hubo tantas adolescentes con trastornos de alimentación y nunca antes hubo un discurso mítico tan unánimemente aceptado. El discurso sobre la belleza femenina ha sido una de las grandes trampas de la historia para someter a la mitad de la población. Es un discurso viscoso y cínico, de acuerdo con el cual “lo que se escribe” y “lo que se dice” corre en sentido favorable a la salud y la diversidad, pero que es acompañado por discursos visuales despóticos que exigen cuerpos de Photoshop. Ninguna mujer común puede aspirar, sin una considerable carga neurótica, a parecerse a alguien cuya fotografía además fue trabajada en pantalla. Las chicas ya no quieren ser flacas: quieren ser dibujos de flacas.
La belleza oficial jamás será abolida, pero al menos, teniendo en cuenta los miles de anónimos dolores que provoca en aquéllas y aquéllos cuyos cuerpos no se ajustan a ella, puede por lo menos ser cercada por la idea de que lo verdaderamente bello generalmente es libre.
Para la clase de trabajos prácticos del viernes 10 de octubre:
Repasar:
“Femenino, masculino... una cuestión de género”
Capítulo 13 de diseño.com
“El cuerpo o el osario de signos”
en El intercambio simbólico y la muerte. Jean Baudrillard. Módulo 2
Estudiar:
“Las minas de todos”
Capítulo 8 de Casos de comunicación y cosas de diseño
“Tacos”
“El cuerpo y el tiempo”
Por Sandra Russo
lunes, 29 de septiembre de 2008
FEMENINO, MASCULINO... (!ª parte)
26 de septiembre
TEORICO Nº 18
Femenino, masculino... una cuestión de género
(primera parte)
TEXTO COMPLEMENTARIO OBLIGATORIO
Anorexia y bulimia
Resumen del artículo De la conversión histérica a la anorexia y la bulimia.
Por Dra. Daniela Rodríguez de Escobar
Muchos son los autores que han investigado el tema remarcando que la historia del concepto anorexia va íntimamente ligada a la evolución de la psiquiatría y de las ciencias biológicas y sociales a lo largo de los siglos XIX y XX. Pero hay estudios que remontan su origen al siglo XIV, así los de Rudolph Bell quien investigó la aparición y el ocaso de la anorexia santa en Toscana. Ginnetle Raimbault describe con detalle la vida de Catalina de Siena, canonizada en 1461, demostrando que si bien la “anorexia mental” como enfermedad se conoce desde hace un siglo, en el ámbito religioso ha existido desde siempre; la Europa medieval asistió a prolongados ayunos para conseguir la santidad. La respuesta de la Iglesia fue variando con el tiempo; en un momento dado aparece el escepticismo y las sospechas de herejía o posesión diabólica, hasta que la medicina ocupa su lugar. Al respecto, Claude Fischler escribe: “... la interpretación del fenómeno pasará de la piedad a la superchería y de esta a la patología...”. Los médicos del siglo XVII y XVIII la llamaron anorexia mirabilis, pérdida del apetito de carácter milagroso, pero a pesar de tal denominación buscaron desesperadamente desenmascarar el engaño. A mediados del siglo XIX aparece el fenómenos de las fasting girls (jóvenes ayunantes) que se extiende en Francia, Inglaterra y EE. UU. , se lo reconoce como vestigios de una cultura femenina religiosa antigua en una época secularizada; el contesto les atribuía facultades sobrenaturales pero se impone el criterio médico y en lo sucesivo será la histeria la explicación dominante.
Si bien la primera descripción de la enfermedad data de 1694, fecha en que Richard Morton la llama “consunción nerviosa” (1), la individualización de la misma la hacen Lasegue en 1873 y Gull en 1874, dándoles sucesivamente el nombre de anorexia histérica y anorexia nerviosa. Varios son los puntos a destacar de la impecable descripción de Lasegue:
1. Llamándola “histeria gástrica” la pone en serie con otros síntomas histéricos: tos convulsiva, aroma, ataques cínicos, etc.
2. La articulación entre lo que él “veía” y lo que los pacientes “decían” (insistiendo con especial cuidado sobre esto último), partían de “no puedo comer porque sufro”, para llegar a un segundo momento a decir “no sufro por lo tanto estoy sana” (la bella indiferencia).
3. Escribe Lasegue: “... en el período inicial, la única conducta sabia es observar y callar”, para finalmente en el tercer estadio, cuando las complicaciones aparecen inminentes, “la
histérica ha alcanzado el estatuto de enferma y habrá llegado el momento en el cual el médico debe retomar la autoridad y actuar”.
Posteriores a Lasegue hay descripciones de Janet y Charcot, siendo éste el que impone para estas pacientes el “aislamiento absoluto”, la necesaria separación del contexto familiar para su tratamiento. A su vez, Freud, si bien son pocas las veces que la cita, se refiere a ella como: “... la tan conocida anorexia nerviosa de las adolescentes”. (...)
La bulimia es difícil de evaluar. Históricamente se tienen pocos datos (Habermas recoge algunos) y la clínica, por su lado, indica que se trata en muchos casos de una “práctica social”, un cierto número de conductas con técnicas (como las de los vómitos provocados) que pueden ser resultado de una transmisión y aprendizaje; esto unido al aislamiento por vergüenza, hace muy difícil reconocer la bulimia como síntoma moderno o no; sí hay un aumento real del numero de consultas. En lo que respecta a la anorexia, existe una hipótesis de mayor frecuencia, pero los datos disponibles la rechazan por inconsistente: por un lado, los criterios diagnósticos han cambiado, por otro lado, falta una distinción sistemática entre admisiones y readmisiones. Además, a una mayor población de jóvenes corresponde un mayor número de casos, pero junto a este dato existe una mayor información de los medios al público respecto de los comportamientos alimenticios. Según Fischler: “.. el omnívoro humano tiene una necesidad constante de pensar su alimentación, de razonarla o de racionalizarla...”; en la actualidad, esta elección parece haberse hecho difícil y, a veces, obsesiva.
Por lo tanto, sobre el tema de la anorexia y bulimia como epidemia no hay acuerdo, el tema parece discutible.
El ideal de delgadez
En la Edad Media perseguían un ideal de santidad. Las jóvenes ayunantes del siglo XIX eran de extracción popular y modesta; sacaban algún prestigio de su celebridad, las familias las protegían como poseedoras de “un don del cielo”. En tanto, las descriptas por Lasegue, pertenecían a la burguesía y, según algunos autores, debería buscarse la explicación en las características de la sociedad victoriana de la época. En algunas descripciones del siglo XIX aparece el “temor a engordar” entre las anoréxicas, sin duda este fenómeno se hace manifiesto a partir de la aparición del “dietismo” (¿forma moderna de santidad?) a partir de la década del ’20. Fischler sostiene que la lipofobia (odio a las grasas) se ejerce de manera más manifiesta sobre el cuerpo de la mujer que sobre el del hombre.
En recorrido histórico puede reconocerse la transformación del ideal del cuerpo femenino. Benett y Gurín, citados por Raimbault, ponen en relación el ideal “modelo delgadez” con la liberación sexual de la mujer. Describen tres tipos de “mujer ideal”:
a) En la Edad Media, la corpulencia es igual a vientre fértil.
b) En el siglo XVII, se acentúan los pechos y las nalgas como símbolo maternal.
c) Finalmente, en el siglo XX, se borran los símbolos maternales y se valoriza la renuncia a los roles tradicionales.
Fischler, a su vez, describe la transformación como “... de calipge (la de las bellas nalgas) a tanagra (joven, fina y graciosa)”; la del cuerpo de mujer corpulento y gordo al cuerpo femenino moderno que no sólo debe ser delgado sino todo músculo, firmeza y vigor. Operándose en ese recorrido un doble movimiento: del “vestido” al “cuerpo uno” (ya que la delgadez aparece con la línea neo imperio que hace “aflorar el cuerpo bajo la ropa sin mediación ni aparato”, y otro de la “madurez” a la “juventud” como valores sociales. Pero Fischler insiste que detrás de este doble movimiento hay una radical transformación del papel y la imagen de la mujer. Escribe: “El adelgazamiento del modelo corporal coincide con la evolución de las costumbres y la división de papeles entre los sexos, con la presencia de la mujer no sólo en la reproducción, sino en la producción y la creación”.
Anthony Giddens, por su parte, considera que el cuerpo ha pasado a formar parte de la “refllexividad de la modernidad”; lo explica diciendo: “Los regímenes corporales y la organización de la sensualidad en la modernidad reciente se abren a una atención refleja continua que aparece sobre el trasfondo de la pluralidad de elecciones (...), como medio de influir reflejamente en el proyecto del yo”. Lo dicho remite a Freud en El Yo y el Ello : “El yo deriva de las sensaciones corporales, principalmente de aquellas producidas en la superficie del cuerpo, por lo que puede considerarse el yo como una proyección mental de esa superficie”. Volviendo a Giddens, él entiende la anorexia como una “patología del control reflejo del yo”, dado que las mujeres tienen hoy la posibilidad de “elegir” entre múltiples oportunidades y para lograrlas deben “abandonar su identidad anterior prefijada más radicalmente que los hombres”. Así, en la anorexia, el cuerpo estrictamente controlado, es un modo de existencia en el marco de una cultura de riesgo. (...)
Conclusión
La medicina reconoce un organismo enfermo y lo medicaliza. El psicoanálisis escucha un cuerpo y en el estatuto de la anorexia (en este caso), encuentra la enunciación del sujeto y cómo ésta se modaliza en su discurso. Pero, en el punto donde están trastocados “organismo” por un lado y “cuerpo en tanto dicho” por el otro, hay que separar las lógicas propias de cada disciplina.
(1) CONSUNCION: acción y efecto de consumir o consumirse.
Guía de lectura
diseño.com capítulo 13
"Femenino, masculino... una cuestión de género"
1. Sexo. Sexualidad. Género. Analogías y diferencias conceptuales.
2. Los conceptos de hombre y mujer en Lacan
3. El concepto de amor en Freud y Lacan
4. Lo fálico: primera definición.
5. Negación. Denegación. Renegación.
6. Falo. Fase fálica. Mujer fálica. Definiciones del “diccionario”.
7. Perspectiva falocéntrica: definición.
8. Los “cruces” entre sexo, sexualidad y género sexual: travestismo, androginia, unisex.
9. Mujer madre y mujer prostituta: espacio privado, espacio público.
"El cuerpo o el osario de signos"
en El intercambio simbólico y la muerte Jean Baudrillard Módulo 2
1. Osario: tumba. Osario del signo: lugar donde “yace” el signo.
2. La demarcación: el cuerpo signado.
3. El cuerpo como lugar de la demarcación.
4. Lo fálico en la mujer. El erotismo.
5. Estrtegias retóricas del erotismo.
6. Strip Tease. Hipernarcisismo.
7. Narcisismo dirigido (desde los medios masivos)
8. La manipulación incestuosa en lugar de la represión. Autonomía y subversión a la ley.
9. El cuerpo “no existe”. Modelos del cuerpo.
10. El falo como referencia, unidad de “medida”, patrón de equivalencia durante la “economía del signo”.
11. El cuerpo sustituye la sexualidad.
12. La dualidad sexual. ¿Podrían ser tres, cuatro, seis sexos?
13. El sentido se escinde desde el hiato.
14. El cuerpo y su demarcación.
15. La escena actual de la erección – castración.
16. La castración está significada como en el signo lingüístico.
17. La marcación: metonimia en “efigie fálica”.
18. Lo fálico no se resume en “lo emergente”.
19. La boca que “no besa”.
20. La mirada como denegación.
21. El cuerpo como emergencia del falo: el cuerpo fetiche.
22. Cuerpo femenino: “juega” tanto para mujeres como p para hombres.
23. Cuerpo masculino: menos retórica erótica.
24. Discriminación sexual y discriminación política: el fetiche.
25. “Casi desnuda”: más desnuda que al natural.
26. Goldfinger: mujer sin orificios.
27. Desnudez segunda: desnudez diseñada.
28. Duplicación del espejo. Hipernarcisismo.
29. Strip Tease: más ataviada que vestida.
30. Desnudez y contexto.
31. El buen y el mal Strip.
32. Estrategias publicitarias: “hacete cargo de tu cuerpo”.
33. La coacción ya no es violenta ni genital.
34. La madre fálica. Identificación con el falo de la madre.
35. Las formas de lucha “in – encontradas”. (¿in – encontrables?)
36. La producción y la significación convergen. ¿Será ésta una definición más de diseño?
37. La sexualidad se funcionaliza.
38. Privilegio de la genitalidad.
39. El cuchillo no es “lo pleno” que atraviesa “lo pleno”.
40. El discurso “pleno” no es erótico.
Para la clase de trabajos prácticos del viernes 3 de octubre:
Estudiar:
“Femenino, masculino... una cuestión de género”
capítulo 13 de diseño.com
TEXTO COMPLEMENTARIO OBLIGATORIO
Anorexia y bulimia
“El cuerpo o el osario de signos”
en
El intercambio simbólico y la muerte.
Jean Baudrillard.
En Módulo 2
TEORICO Nº 18
Femenino, masculino... una cuestión de género
(primera parte)
TEXTO COMPLEMENTARIO OBLIGATORIO
Anorexia y bulimia
Resumen del artículo De la conversión histérica a la anorexia y la bulimia.
Por Dra. Daniela Rodríguez de Escobar
Muchos son los autores que han investigado el tema remarcando que la historia del concepto anorexia va íntimamente ligada a la evolución de la psiquiatría y de las ciencias biológicas y sociales a lo largo de los siglos XIX y XX. Pero hay estudios que remontan su origen al siglo XIV, así los de Rudolph Bell quien investigó la aparición y el ocaso de la anorexia santa en Toscana. Ginnetle Raimbault describe con detalle la vida de Catalina de Siena, canonizada en 1461, demostrando que si bien la “anorexia mental” como enfermedad se conoce desde hace un siglo, en el ámbito religioso ha existido desde siempre; la Europa medieval asistió a prolongados ayunos para conseguir la santidad. La respuesta de la Iglesia fue variando con el tiempo; en un momento dado aparece el escepticismo y las sospechas de herejía o posesión diabólica, hasta que la medicina ocupa su lugar. Al respecto, Claude Fischler escribe: “... la interpretación del fenómeno pasará de la piedad a la superchería y de esta a la patología...”. Los médicos del siglo XVII y XVIII la llamaron anorexia mirabilis, pérdida del apetito de carácter milagroso, pero a pesar de tal denominación buscaron desesperadamente desenmascarar el engaño. A mediados del siglo XIX aparece el fenómenos de las fasting girls (jóvenes ayunantes) que se extiende en Francia, Inglaterra y EE. UU. , se lo reconoce como vestigios de una cultura femenina religiosa antigua en una época secularizada; el contesto les atribuía facultades sobrenaturales pero se impone el criterio médico y en lo sucesivo será la histeria la explicación dominante.
Si bien la primera descripción de la enfermedad data de 1694, fecha en que Richard Morton la llama “consunción nerviosa” (1), la individualización de la misma la hacen Lasegue en 1873 y Gull en 1874, dándoles sucesivamente el nombre de anorexia histérica y anorexia nerviosa. Varios son los puntos a destacar de la impecable descripción de Lasegue:
1. Llamándola “histeria gástrica” la pone en serie con otros síntomas histéricos: tos convulsiva, aroma, ataques cínicos, etc.
2. La articulación entre lo que él “veía” y lo que los pacientes “decían” (insistiendo con especial cuidado sobre esto último), partían de “no puedo comer porque sufro”, para llegar a un segundo momento a decir “no sufro por lo tanto estoy sana” (la bella indiferencia).
3. Escribe Lasegue: “... en el período inicial, la única conducta sabia es observar y callar”, para finalmente en el tercer estadio, cuando las complicaciones aparecen inminentes, “la
histérica ha alcanzado el estatuto de enferma y habrá llegado el momento en el cual el médico debe retomar la autoridad y actuar”.
Posteriores a Lasegue hay descripciones de Janet y Charcot, siendo éste el que impone para estas pacientes el “aislamiento absoluto”, la necesaria separación del contexto familiar para su tratamiento. A su vez, Freud, si bien son pocas las veces que la cita, se refiere a ella como: “... la tan conocida anorexia nerviosa de las adolescentes”. (...)
La bulimia es difícil de evaluar. Históricamente se tienen pocos datos (Habermas recoge algunos) y la clínica, por su lado, indica que se trata en muchos casos de una “práctica social”, un cierto número de conductas con técnicas (como las de los vómitos provocados) que pueden ser resultado de una transmisión y aprendizaje; esto unido al aislamiento por vergüenza, hace muy difícil reconocer la bulimia como síntoma moderno o no; sí hay un aumento real del numero de consultas. En lo que respecta a la anorexia, existe una hipótesis de mayor frecuencia, pero los datos disponibles la rechazan por inconsistente: por un lado, los criterios diagnósticos han cambiado, por otro lado, falta una distinción sistemática entre admisiones y readmisiones. Además, a una mayor población de jóvenes corresponde un mayor número de casos, pero junto a este dato existe una mayor información de los medios al público respecto de los comportamientos alimenticios. Según Fischler: “.. el omnívoro humano tiene una necesidad constante de pensar su alimentación, de razonarla o de racionalizarla...”; en la actualidad, esta elección parece haberse hecho difícil y, a veces, obsesiva.
Por lo tanto, sobre el tema de la anorexia y bulimia como epidemia no hay acuerdo, el tema parece discutible.
El ideal de delgadez
En la Edad Media perseguían un ideal de santidad. Las jóvenes ayunantes del siglo XIX eran de extracción popular y modesta; sacaban algún prestigio de su celebridad, las familias las protegían como poseedoras de “un don del cielo”. En tanto, las descriptas por Lasegue, pertenecían a la burguesía y, según algunos autores, debería buscarse la explicación en las características de la sociedad victoriana de la época. En algunas descripciones del siglo XIX aparece el “temor a engordar” entre las anoréxicas, sin duda este fenómeno se hace manifiesto a partir de la aparición del “dietismo” (¿forma moderna de santidad?) a partir de la década del ’20. Fischler sostiene que la lipofobia (odio a las grasas) se ejerce de manera más manifiesta sobre el cuerpo de la mujer que sobre el del hombre.
En recorrido histórico puede reconocerse la transformación del ideal del cuerpo femenino. Benett y Gurín, citados por Raimbault, ponen en relación el ideal “modelo delgadez” con la liberación sexual de la mujer. Describen tres tipos de “mujer ideal”:
a) En la Edad Media, la corpulencia es igual a vientre fértil.
b) En el siglo XVII, se acentúan los pechos y las nalgas como símbolo maternal.
c) Finalmente, en el siglo XX, se borran los símbolos maternales y se valoriza la renuncia a los roles tradicionales.
Fischler, a su vez, describe la transformación como “... de calipge (la de las bellas nalgas) a tanagra (joven, fina y graciosa)”; la del cuerpo de mujer corpulento y gordo al cuerpo femenino moderno que no sólo debe ser delgado sino todo músculo, firmeza y vigor. Operándose en ese recorrido un doble movimiento: del “vestido” al “cuerpo uno” (ya que la delgadez aparece con la línea neo imperio que hace “aflorar el cuerpo bajo la ropa sin mediación ni aparato”, y otro de la “madurez” a la “juventud” como valores sociales. Pero Fischler insiste que detrás de este doble movimiento hay una radical transformación del papel y la imagen de la mujer. Escribe: “El adelgazamiento del modelo corporal coincide con la evolución de las costumbres y la división de papeles entre los sexos, con la presencia de la mujer no sólo en la reproducción, sino en la producción y la creación”.
Anthony Giddens, por su parte, considera que el cuerpo ha pasado a formar parte de la “refllexividad de la modernidad”; lo explica diciendo: “Los regímenes corporales y la organización de la sensualidad en la modernidad reciente se abren a una atención refleja continua que aparece sobre el trasfondo de la pluralidad de elecciones (...), como medio de influir reflejamente en el proyecto del yo”. Lo dicho remite a Freud en El Yo y el Ello : “El yo deriva de las sensaciones corporales, principalmente de aquellas producidas en la superficie del cuerpo, por lo que puede considerarse el yo como una proyección mental de esa superficie”. Volviendo a Giddens, él entiende la anorexia como una “patología del control reflejo del yo”, dado que las mujeres tienen hoy la posibilidad de “elegir” entre múltiples oportunidades y para lograrlas deben “abandonar su identidad anterior prefijada más radicalmente que los hombres”. Así, en la anorexia, el cuerpo estrictamente controlado, es un modo de existencia en el marco de una cultura de riesgo. (...)
Conclusión
La medicina reconoce un organismo enfermo y lo medicaliza. El psicoanálisis escucha un cuerpo y en el estatuto de la anorexia (en este caso), encuentra la enunciación del sujeto y cómo ésta se modaliza en su discurso. Pero, en el punto donde están trastocados “organismo” por un lado y “cuerpo en tanto dicho” por el otro, hay que separar las lógicas propias de cada disciplina.
(1) CONSUNCION: acción y efecto de consumir o consumirse.
Guía de lectura
diseño.com capítulo 13
"Femenino, masculino... una cuestión de género"
1. Sexo. Sexualidad. Género. Analogías y diferencias conceptuales.
2. Los conceptos de hombre y mujer en Lacan
3. El concepto de amor en Freud y Lacan
4. Lo fálico: primera definición.
5. Negación. Denegación. Renegación.
6. Falo. Fase fálica. Mujer fálica. Definiciones del “diccionario”.
7. Perspectiva falocéntrica: definición.
8. Los “cruces” entre sexo, sexualidad y género sexual: travestismo, androginia, unisex.
9. Mujer madre y mujer prostituta: espacio privado, espacio público.
"El cuerpo o el osario de signos"
en El intercambio simbólico y la muerte Jean Baudrillard Módulo 2
1. Osario: tumba. Osario del signo: lugar donde “yace” el signo.
2. La demarcación: el cuerpo signado.
3. El cuerpo como lugar de la demarcación.
4. Lo fálico en la mujer. El erotismo.
5. Estrtegias retóricas del erotismo.
6. Strip Tease. Hipernarcisismo.
7. Narcisismo dirigido (desde los medios masivos)
8. La manipulación incestuosa en lugar de la represión. Autonomía y subversión a la ley.
9. El cuerpo “no existe”. Modelos del cuerpo.
10. El falo como referencia, unidad de “medida”, patrón de equivalencia durante la “economía del signo”.
11. El cuerpo sustituye la sexualidad.
12. La dualidad sexual. ¿Podrían ser tres, cuatro, seis sexos?
13. El sentido se escinde desde el hiato.
14. El cuerpo y su demarcación.
15. La escena actual de la erección – castración.
16. La castración está significada como en el signo lingüístico.
17. La marcación: metonimia en “efigie fálica”.
18. Lo fálico no se resume en “lo emergente”.
19. La boca que “no besa”.
20. La mirada como denegación.
21. El cuerpo como emergencia del falo: el cuerpo fetiche.
22. Cuerpo femenino: “juega” tanto para mujeres como p para hombres.
23. Cuerpo masculino: menos retórica erótica.
24. Discriminación sexual y discriminación política: el fetiche.
25. “Casi desnuda”: más desnuda que al natural.
26. Goldfinger: mujer sin orificios.
27. Desnudez segunda: desnudez diseñada.
28. Duplicación del espejo. Hipernarcisismo.
29. Strip Tease: más ataviada que vestida.
30. Desnudez y contexto.
31. El buen y el mal Strip.
32. Estrategias publicitarias: “hacete cargo de tu cuerpo”.
33. La coacción ya no es violenta ni genital.
34. La madre fálica. Identificación con el falo de la madre.
35. Las formas de lucha “in – encontradas”. (¿in – encontrables?)
36. La producción y la significación convergen. ¿Será ésta una definición más de diseño?
37. La sexualidad se funcionaliza.
38. Privilegio de la genitalidad.
39. El cuchillo no es “lo pleno” que atraviesa “lo pleno”.
40. El discurso “pleno” no es erótico.
Para la clase de trabajos prácticos del viernes 3 de octubre:
Estudiar:
“Femenino, masculino... una cuestión de género”
capítulo 13 de diseño.com
TEXTO COMPLEMENTARIO OBLIGATORIO
Anorexia y bulimia
“El cuerpo o el osario de signos”
en
El intercambio simbólico y la muerte.
Jean Baudrillard.
En Módulo 2
DEFINICIONES DE "MODA"
19 de septiembre
TEORICO Nº 17
DEFINICIONES DE MODA
DEFINICIONES DE LA MODA
TEXTO COMPLEMENTARIO OBLIGATORIO
UN SECRETO: moda
La moda es un concepto que encierra la estrategia de un secreto. En la última página del capítulo seleccionado, Paolo Fabbri alude a el cuadrado semiótico de Greimas. Este cuadrado no es una visión tetrádica ni cuaternaria de la semiótica.
En Del Sentido II, A.J. Greimas plantea el cuadrado semiótico como un modelo que se arma con dos pares binarios y sus opuestos o también, sus complementarios.
En los próximos teóricos veremos otros cuadrados posibles. Ahora, reproduzco un gráfico del modelo citado por Fabbri que propongo revisar junto a la lectura del texto “El tema del secreto”.
la mentira: es algo que parece pero no es
la verdad: es algo que es y parece lo que es
la indiferencia: es algo que no es y no parece
el secreto: es algo que es y no parece lo que es
Guía de Lectura
"Definiciones de la moda. Definiciones de moda."
Capítulo 12 de diseño.com
1. Teoría y Práctica. Discuta.
2. ¿La Moda se define sola?
3. Cualquier tema puede pensarse de Moda (alguna vez). Moda como situación de moda.
4. La Moda metaforiza cualquier tema.
5. Moda: Tema y Situación, a la vez. Aspecto paradojal.
6. La Moda se define “sola”. Aspecto “voluptuoso”.
7. Hay un campo semántico, un orden de discursos, que metaforiza cualquier tema: la sexualidad.
8. Variación Erótica y Dinámica del Deseo.
9. Dinámica del Deseo y Metalenguaje (Mito).
10. Imposición y Proyección en la Moda.
11. Ultimo Grito: no lugar.
12. Penúltimo grito: lugar.
13. Murmullo. Situación Comunicacional Social. Lugares.
14. Susurro. Situación Comunicacional Individual. Lugar.
15. Signo Moda como Signo Grito. Propiedades del signo grito.
"El tema del secreto" por Paolo Fabbri, Tácticas de los Signos, 1995.
Módulo 2
1. Secreto y “agente doble”.
2. Escalada estratégica del secreto.
3. Secreto y seducción. El Juego del secreto. “Danzamos en un círculo...”
4. Secreto y Psicoanálisis.
5. Secreto como juego del lenguaje.
6. Lo obsceno “una falsa etimología”.
7. El secreto descubierto no es más que el secreto desplazado.
8. Revolución Francesa: producto de las Luces. El iluminismo.
9. Las sociedades que funcionan “con” secreto.
10. La shibboleth. La “media medalla”. La clave del secreto.
11. La falsificación como imposibilidad. Lo idéntico sólo es igual a sí mismo.
12. Secreto y Divulgación. Los hombres de ciencia.
13. Ser y Parecer. No Ser y No Parecer. Modelo Cuadrado.
14. Secreto y Mentira.
15. Enigma y Verdad.
"El vestido escrito"
Roland Barthes en El sistema de la moda
Módulo 2
1. Vestido imagen y vestido escrito.
2. Características de la fotografía de moda.
3. Estructura plástica y estructura verbal.
4. El vestido real como referente: estructura tecnológica.
5. Lenguas “derivadas”.
6. Tres tipos de Shifters.
7. Semiología y sociología.
8. Las revistas de Moda.
9. El vestido descrito.
10. Moda y literatura: lo que tienen “en común”.
11. Primera función del lenguaje: inmovilización de los niveles de percepción. Anclaje y relevo.
12. Segunda función del lenguaje:: el conocimiento.
13. La función de énfasis.
14. La imagen fascina y la palabra la decepciona.
"La relación de sentido"
Roland Barthes en El sistema de la moda
Módulo 2
1. La prueba de conmutación: en qué consiste.
2. Dos clases conmutativas: el vestido y el mundo.
3. Vestido y Moda.
4. Relación y contenido.
5. Equivalencia entre vestido y mundo y entre vestido y moda: equivalencia orientada.
6. El código vestimentario.
"Dos enfoques para un vestido"
Capítulo 10 de Casos de comunicación y cosas de diseño
1. El enfoque estructuralista
2. “No hay otro mundo que el mundo narrado”.
3. Estructura del vestido escrito y estructura de la frase.
4. El enfoque de la subjetividad.
5. La cuestión del objeto: dos enfoques para un vestido
Para la clase de trabajos prácticos del viernes 26 de septiembre:
Recomiendo seguir el siguiente orden de lectura:
Repasar:
1. El subtitulo De moda del capítulo 3 “Objetos modernos” en Casos de comunicación y cosas de diseño.
Estudiar:
2. Definiciones de moda. Definiciones de la moda.
Capítulo 12 de diseño.com
3. Texto complementario obligatorio: Un secreto, moda.
4. El tema del secreto Paolo Fabbri Módulo 2
5. El vestido escrito Roland Barthes Módulo 2
6. La relación de sentido Roland Barthes Módulo 2
7. Dos enfoques para un vestido. Capítulo 10
de Casos de comunicación y cosas de diseño.
TEORICO Nº 17
DEFINICIONES DE MODA
DEFINICIONES DE LA MODA
TEXTO COMPLEMENTARIO OBLIGATORIO
UN SECRETO: moda
La moda es un concepto que encierra la estrategia de un secreto. En la última página del capítulo seleccionado, Paolo Fabbri alude a el cuadrado semiótico de Greimas. Este cuadrado no es una visión tetrádica ni cuaternaria de la semiótica.
En Del Sentido II, A.J. Greimas plantea el cuadrado semiótico como un modelo que se arma con dos pares binarios y sus opuestos o también, sus complementarios.
En los próximos teóricos veremos otros cuadrados posibles. Ahora, reproduzco un gráfico del modelo citado por Fabbri que propongo revisar junto a la lectura del texto “El tema del secreto”.
la mentira: es algo que parece pero no es
la verdad: es algo que es y parece lo que es
la indiferencia: es algo que no es y no parece
el secreto: es algo que es y no parece lo que es
Guía de Lectura
"Definiciones de la moda. Definiciones de moda."
Capítulo 12 de diseño.com
1. Teoría y Práctica. Discuta.
2. ¿La Moda se define sola?
3. Cualquier tema puede pensarse de Moda (alguna vez). Moda como situación de moda.
4. La Moda metaforiza cualquier tema.
5. Moda: Tema y Situación, a la vez. Aspecto paradojal.
6. La Moda se define “sola”. Aspecto “voluptuoso”.
7. Hay un campo semántico, un orden de discursos, que metaforiza cualquier tema: la sexualidad.
8. Variación Erótica y Dinámica del Deseo.
9. Dinámica del Deseo y Metalenguaje (Mito).
10. Imposición y Proyección en la Moda.
11. Ultimo Grito: no lugar.
12. Penúltimo grito: lugar.
13. Murmullo. Situación Comunicacional Social. Lugares.
14. Susurro. Situación Comunicacional Individual. Lugar.
15. Signo Moda como Signo Grito. Propiedades del signo grito.
"El tema del secreto" por Paolo Fabbri, Tácticas de los Signos, 1995.
Módulo 2
1. Secreto y “agente doble”.
2. Escalada estratégica del secreto.
3. Secreto y seducción. El Juego del secreto. “Danzamos en un círculo...”
4. Secreto y Psicoanálisis.
5. Secreto como juego del lenguaje.
6. Lo obsceno “una falsa etimología”.
7. El secreto descubierto no es más que el secreto desplazado.
8. Revolución Francesa: producto de las Luces. El iluminismo.
9. Las sociedades que funcionan “con” secreto.
10. La shibboleth. La “media medalla”. La clave del secreto.
11. La falsificación como imposibilidad. Lo idéntico sólo es igual a sí mismo.
12. Secreto y Divulgación. Los hombres de ciencia.
13. Ser y Parecer. No Ser y No Parecer. Modelo Cuadrado.
14. Secreto y Mentira.
15. Enigma y Verdad.
"El vestido escrito"
Roland Barthes en El sistema de la moda
Módulo 2
1. Vestido imagen y vestido escrito.
2. Características de la fotografía de moda.
3. Estructura plástica y estructura verbal.
4. El vestido real como referente: estructura tecnológica.
5. Lenguas “derivadas”.
6. Tres tipos de Shifters.
7. Semiología y sociología.
8. Las revistas de Moda.
9. El vestido descrito.
10. Moda y literatura: lo que tienen “en común”.
11. Primera función del lenguaje: inmovilización de los niveles de percepción. Anclaje y relevo.
12. Segunda función del lenguaje:: el conocimiento.
13. La función de énfasis.
14. La imagen fascina y la palabra la decepciona.
"La relación de sentido"
Roland Barthes en El sistema de la moda
Módulo 2
1. La prueba de conmutación: en qué consiste.
2. Dos clases conmutativas: el vestido y el mundo.
3. Vestido y Moda.
4. Relación y contenido.
5. Equivalencia entre vestido y mundo y entre vestido y moda: equivalencia orientada.
6. El código vestimentario.
"Dos enfoques para un vestido"
Capítulo 10 de Casos de comunicación y cosas de diseño
1. El enfoque estructuralista
2. “No hay otro mundo que el mundo narrado”.
3. Estructura del vestido escrito y estructura de la frase.
4. El enfoque de la subjetividad.
5. La cuestión del objeto: dos enfoques para un vestido
Para la clase de trabajos prácticos del viernes 26 de septiembre:
Recomiendo seguir el siguiente orden de lectura:
Repasar:
1. El subtitulo De moda del capítulo 3 “Objetos modernos” en Casos de comunicación y cosas de diseño.
Estudiar:
2. Definiciones de moda. Definiciones de la moda.
Capítulo 12 de diseño.com
3. Texto complementario obligatorio: Un secreto, moda.
4. El tema del secreto Paolo Fabbri Módulo 2
5. El vestido escrito Roland Barthes Módulo 2
6. La relación de sentido Roland Barthes Módulo 2
7. Dos enfoques para un vestido. Capítulo 10
de Casos de comunicación y cosas de diseño.
lunes, 1 de septiembre de 2008
POSTMODA (2ª parte)
5 de septiembre
TEÓRICO Nº 16
POSTMODA
(Segunda parte)
Guía de lectura
Capítulo 1: “La industria de diseño”
El dinamismo del sector textil.
Paradigma de la producción: el “hacer”.
La calidad como valor agregado.
Paradigma de la productividad: racionalización de la industria.
La calidad se fabrica.
El costo.
El hacer del diseño.
Se dice que el diseño se ocupa del “hacer hacer”. Discuta.
La cultura industrial: la industria “educa”.
El producto.
Producción doméstica, artesanal y profesional.
Diseño doméstico y diseño profesional.
Los mitos de la cultura industrial.
Capítulo 3: “Objetos modernos”
Traje y jean: Objetos-pretextos.
Sincronía y diacronía de la modernidad.
El traje moderno como “dispositivo”: producción de subjetividades.
El hombre moderno administrativo y el hombre moderno productor.
La modernidad del jean.
El jean como objeto siempre inconcluso.
“La moda es siempre lo inactual.”
“La moda tiene todo el pasado por delante.”
Capítulo 4: “Inteligentes, los textiles”
Lo artificial como lo aparente.
Inteligencia artificial, según Sokolowsky.
Inteligencia humana vs. inteligencia artificial: debate epistemológico.
Casos de textiles inteligentes.
Diseño “inteligente”.
El diseño estúpido.
Capítulo 5: “Diseños de la basura”
Basura.
El asco.
Basura sucia y basura limpia.
Basura moderna: basura “limpia”.
Basura posmoderna: basura “extralimpia”.
Basura textil.
Diferencia entre trapo y tela.
Clasificación.
Diseño como valor agregado o diseño como valor intrínseco.
Diseño basura y diseño de la basura.
TEXTO COMPLEMENTARIO OBLIGATORIO
Diseños industriales
A continuación transcribo fragmentos de dos artículos publicados en OTROLADO, Periódico de información y debate de la UBA en el año 2007
Las dos columnas son dos puntos de vista sobre los alcances de la carrera y de la profesión de Diseñador Industrial. No se alarme: siempre sostendré que las carreras de Diseño de Indumentaria y de Diseño Textil se justifican en la singularidad de sus objetos. De cualquier manera, esta “discusión” nos alcanza.
Sobre el tema de la relación entre producción y diseño propongo una perspectiva que puede leer en el capítulo 1 “La industria de diseño” de Casos de comunicación y cosas de diseño.
Ahora, a continuación, los dos paradigmas. Puede elegir uno: “Hágalo usted mismo”.
(Los resaltados en bold son míos).
Cerca de la industria
Por DI. Hugo Kogan
Coordinador Académico Carrera de Diseño Industrial. FADU UBA
(…) Las ciudades demandan una importante cantidad de soluciones a problemas que van creciendo y migrando. Algunos por deficiencias notables de la infraestructura, otros por déficit de mantenimiento o por la existencia de equipamiento mal diseñado y mal producido, y otros por la evolución y comprensión de la población de sus derechos, que imponen a la administración fuertes y saludables presiones. Sin duda son los Diseñadores Industriales quienes están en inmejorables condiciones para dar efectivas soluciones a estas demandas, más allá del diseño de productos. Y las limitaciones son, a mi entender, la ética personal y profesional y los límites que imponen las incumbencias de profesiones cercanas, como la Arquitectura y la Ingeniería. (…)
Es en la industria de la producción donde se desarrolla con amplitud el ejercicio de la profesión. En este sentido, la relación entre las empresas de producción y la carrera de DI es necesaria y sinérgica. No es imposible pero sí muy complejo hacer que un estudiante de la carrera pueda entender los procesos productivos, de la transformación de los procesos de ensamblaje, del embalaje, en fin, de la logística de una cadena de producción, sin haberlo visto y se lo hayan explicado. La relación debería ser intensa y tendría como valor agregado el conocimiento por parte de la empresa de las características de la profesión, sin duda útil para una mejor comprensión y relación entre diseñadores y empresarios.
Un diseño aprovechando todas las oportunidades
Por DI. Ricardo Blanco
Prof. Tit. Diseño Industrial. FADU UBA:
Hoy en día, el llamado “diseño industrial” debería ser una especialidad del diseño de productos, pues lo industrial es una de las maneras de producir bienes; la artesanía industrial, las nuevas tecnologías, le dan al diseñador la posibilidad de generar objetos que la sociedad necesita y la cultura material incorpora. (…)
Pensar en el diseño industrial partiendo de la premisa de que nuestro país es subindustrializado, agota el discurso; sin embargo, el diseño es una actividad proyectual, por lo que debe ser creativo y encontrar su rol en las condiciones que fueran. (…)
En Argentina, el diseño debe ser creativo, comprometido y con una gran voluntad de servicio. Desde el punto de vista técnico (que figuran en el expediente de la carrera), más que limitaciones tiene oportunidades que aún no se han encarado.
Cuando se habla de los muchos saberes que debe tener un diseñador, hay que considerar la manera de usar esos saberes. Diseñar es hacer hacer y la formación del diseñador industrial en la UBA encara las particularidades, pero pensando el diseño como una disciplina de la cultura material que se incorpora a la mirada antropológica del mundo objetual, en donde la industria es una de las tantas maneras de generar objetos de uso. (…)
Vincular el diseño de los objetos de uso sólo a la producción industrial y al consumo, es un pensamiento perimido y sobre todo poco atractivo para los diseñadores.
TEXTO COMPLEMENTARIO OBLIGATORIO
Noticias de la industria textil
Fuente: Newsletter de la Industria Textil del 1º de septiembre
Advierten que las importaciones textiles crecerán 200 por ciento
La comparación surge respecto de los u$s 612 Millones registrados en 2003.
Desde Pro Tejer además estiman que las compras al exterior llegarán a
u$s 1.700 Millones en 2008.
La Fundación Pro Tejer advirtió que la importación de productos textiles alcanzará este año los 1.700 millones de dólares, un 200% más que en 2003 (u$s 612 M) y un 50% más respecto a la década del ‘90.Así lo aseguró este jueves un economista de Pro Tejer, Mariano Kestelboim, durante la cuarta Convención de la Industria Textil de Indumentaria y Diseño Argentino que se hace en la Ciudad de Buenos Aires.Este crecimiento fue motorizado principalmente por las importaciones de China, que pasaron del 2% al 26% entre 2003 y 2007, e India, que saltaron de 2% a 6% en el mismo período.El aumento de las importaciones chinas e indias se dio además "en detrimento de nuestros principales socios comerciales del MERCOSUR, que perdieron un 8% de participación, y de la Unión Europea, que cayó un 5%".En este contexto, el economista advirtió que "es imprescindible una política de promoción y desarrollo" local y remarcó que "ninguna industria en el mundo puede competir ante esta potencia (China) sin apoyo estatal".Evolución de las importacionesKestelboim explicó que, durante el primer período pos crisis de 2001, las importaciones crecieron complementariamente a la producción local, pero desde 2006 se aceleraron y en 2007 alcanzaron niveles récord."Aunque el INDEC diga que las importaciones crecieron 6%, hay núcleos productivos que crecen y decrecen de forma volátil desde fines de 2007 y tienen caída de rentabilidad", cuestionó el economista.Sobre este último punto, señaló que "luego de la crisis del campo, los niveles de rentabilidad llegaron a caer hasta un 40 por ciento" en algunos sectores de la cadena agro-textil.
Exigen derogar la Ley de Trabajo a Domicilio para evitar cierre en masa de textiles
Empresarios del sector advierten que si no se avanza en una Ley PYME que elimine la precarización, las industrias se encaminan al cierre masivo
Representantes de la industria textil reclamaron la "urgente" derogación de la Ley 12.713 que "perjudica" a los trabajadores a domicilio y "debilita" la cadena de valor, y advirtieron que de no aprobarse una Ley PYME que "elimine la precarización", las industrias "van camino al cierre en masa".
También solicitaron "para empresas de servicios de hasta 15 personas, habilitaciones que se paguen en tres etapas y que se les otorgue el perdón a todas las infracciones anteriores", con el objetivo de "motivar a todas las empresas y reemplazar la política de persecución por la de persuasión".
En este contexto se gestó un proyecto de Ley de Trabajo a Domicilio que busca alcanzar a los talleres con "hasta 15 personas, pero que tenga una facturación acorde al personal que poseen", quienes aportarían "cargas simplificadas" y a un "fondo de aporte de cese laboral", garantizando "tranquilidad para el dador y el trabajador", según informa la agencia Telam.
Admiten que la industria textil está amenazada
Fraguío elogió el rol del sector en la economía. “Competir con China significa precarizar la cadena productiva nacional”, dijo el titular de la Fundación Pro Tejer, Pedro Bergaglio.
El secretario de Industria, Fernando Fraguío, advirtió sobre la amenaza que conllevan las importaciones para el sector fabril local y elogió el rol que juega la cadena textil en el crecimiento de la actividad económica.
Fraguío dijo que la actividad textil es un sector clave en la generación de empleo, donde se crearon 250.000 nuevos puestos de trabajo en los últimos cinco años.
Ante un auditorio conformado por 1.200 referentes del sector en el marco de la Pro Textil 08, la convención organizada por la Fundación Pro Tejer, el titular de Industria elogió al empresariado nacional por haber sobrevivido a todas las crisis. “El empresariado argentino ha tenido que sobrevivir a todo y lo demuestra todos los días. Espero que nunca más nos volteen. Por eso destaco el papel de la industria, porque cumple casi con un mandato bíblico al dar trabajo”, sostuvo.
El dólar bajó otro centavo y los industriales vuelven a presionar por el tipo de cambio
La divisa estadounidense cerró a 3,04 pesos. En tanto, el vicepresidente de la UIA, Ignacio de Mendiguren, sostuvo que "la revaluación es mucho peor que la devaluación".
Durante su intervención en la convención de textiles de la Fundación Pro Tejer, abogó por un tipo de cambio competitivo "para permitir estabilidad fiscal y mantener reservas".En una jornada en la que el dólar bajó otro centavo, para cerrar a 3,04 pesos, la Unión Industrial Argentina volvió a meter presión por el tipo de cambio. El vicepresidente de la entidad, Ignacio de Mendiguren, aprovechó un debate en la convención de textiles de la Fundación Pro Tejer para reclamar que "la revaluación es mucho peor que la devaluación".
De Mendiguren enfatizó que "el tipo de cambio competitivo ha sido clave para sacar a la Argentina" de la crisis y "para permitir estabilidad fiscal y mantener reservas".
Industriales advierten que la reevaluación* es mucho peor que la devaluación
Con el eje puesto en la competitividad del tipo de cambio y la baja inflación, empresarios textiles apuntaron contra el modelo agroexportador de otras épocas y revalorizaron la propuesta industrialista que se instaló en el país desde 2003.
El economista Aldo Ferrer enfatizó hoy que “el país le queda grande al campo como único sector sustentador de la Argentina”, al hacer una cerrada defensa de la industria nacional con la que coincidió el vicepresidente de la UIA, José De Mendiguren, quien destacó que el país salió de la crisis de 2001 al dar por tierra con el modelo agroexportador y “sincerar dos variables de la economía: un tipo de cambio competitivo y baja inflación”, dado que “la revaluación es mucho peor que la devaluación”.
Ferrer y De Mendiguren se refirieron de este modo al participar de la “Mesa de la Memoria”, en el marco de la cuarta Convención de la Industria Textil de Indumentaria y Diseño Argentino organizada por la Fundación Pro Tejer en la Ciudad de Buenos Aires, de la que también formaron parte el secretario de la Asociación Obrera Textil, Jorge Lobais, y el historiador Felipe Pigna.
La rentabilidad de la industria cayó a los niveles previos a la devaluación
Las ganancias por producto ahora se explican por el aumento en las cantidades
La aceleración de la inflación y la baja que se produjo hace unos meses en el tipo de cambio condujeron a que la relación precio-costo de la industria argentina, medida en pesos por producto, se encuentre hoy en niveles similares a los de diciembre de 2001, antes de la devaluación del peso.
La conclusión se desprende de un estudio difundido ayer por la consultora Prefinex, en el que se destaca que la caída de la rentabilidad ganada con la devaluación comenzó a evidenciarse en mayo de 2005, "no casualmente el mismo año en que empieza a tomar relevancia la cuestión inflacionaria". La industria, no obstante, siguió arrojando ganancias gracias al crecimiento constante de las cantidades producidas. Según el informe, la producción total está hoy un 50% por encima del nivel que hace siete años.
Los economistas Nicolás Bridger y Osvaldo Cado establecieron que el momento de mayor rentabilidad por producto se produjo en diciembre de 2003. En ese momento, la ganancia empresaria por producto fue un 32,5% mayor a la de diciembre de 2001. Luego sobrevino un período de "ajuste" que duró un año y medio en el que la rentabilidad unitaria se ubicó 3,2% por debajo de su pico máximo, como consecuencia de la recuperación de los salarios y de la mayor competencia local y externa, explica el informe de Prefinex. A partir de allí se dibuja una caída lineal hasta el mes de julio de este año, en el que la rentabilidad industrial por producto se ubicó en apenas un 1% por encima del nivel de 2001. "Nadie esperaba que se quede en los niveles de 2003, un 32% por encima, porque cuando pasa eso empiezan a abrir nuevas empresas, el tipo de cambio se va a apreciando, y eso deriva en una erosión gradual de la rentabilidad", señaló Cado. "Pero Brasil hace diez años que viene invirtiendo en un contexto estable con lo cual ellos se pudieron bancar una apreciación de casi el 50 por ciento, mientras que acá prevaleció una mentalidad de corto plazo." Si bien el estudio analizó a la industria como un todo, Cado precisó que los sectores que continúan manteniendo una rentabilidad más alta son los de las manufacturas de origen agropecuario y los químicos ("son muy competitivos y tienen menos incidencia de los costos salariales", explicó), y también la industria automotriz ("porque el comercio administrado con Brasil está funcionando muy bien"). En cambio, "los sectores más complicados son los más informales, los más atomizados, como la impresión, la papelería, los textiles o la metalmecánica, que en los últimos meses están teniendo problemas para crecer. En este contexto de rentabilidad en baja y desaceleración de las cantidades van a empezar a achicarse las PYMES y eso va a repercutir sin dudas en el empleo", dijo.
*SIC. “REEVALUACIÓN” está mal escrito. Reevaluar es evaluar más de una vez. Se trata de revaluar, es decir, valuar más alto o, si se prefiere, lo contrario a devaluar.
Brevísimo cuestionario
Las importaciones textiles crecieron un 200%. Exigen derogar la Ley de Trabajo a Domicilio. Admiten que la industria textil está amenazada. El dólar bajó otro centavo y los industriales vuelven a presionar por el tipo de cambio. Industriales advierten que la revaluación es mucho peor que la devaluación. La rentabilidad de la industria cayó a los niveles previos a la devaluación.
Hasta aquí las noticias.
- ¿Tendrán alguna relación con el Diseño de Indumentaria y el Diseño Textil?
- ¿Tendrán alguna relación con Comunicación y Crítica? Si así fuera, ¿tendrán alguna relación con el tema “Postmoda”?
- ¿Serán tema de otras materias como Técnicas de Producción, Comercialización y Mercado o Sociología? ¿O serán tema de los Talleres de Diseño?
- ¿Serán? ¿Son? ¿Lo fueron?
Para la clase de Trabajos Prácticos del viernes 12 de septiembre:
Repasar:
Capítulo 11: “Postmoda” en diseño.com
Estudiar:
Capítulo 1: “La industria de diseño”
Capítulo 3: “Objetos modernos”
Capítulo 4: “Inteligentes, los textiles”
Capítulo 5: “Diseños de la basura”
de Casos de comunicación y cosas de diseño.
“La edad del recreo” por Javier Marías (Pasiones pasadas)
en la versión papel de este Apunte.
TEXTOS COMPLEMENTARIOS OBLIGATORIOS
Diseños industriales
Noticias de la industria textil
lunes, 18 de agosto de 2008
POSTMODA (1ª parte)
22 de agosto
TEORICO Nº 15
POSTMODA
(Primera parte)
Guía de lectura
Postmoda capítulo 11 en DISEÑO.COM
TEORICO Nº 15
POSTMODA
(Primera parte)
Guía de lectura
Postmoda capítulo 11 en DISEÑO.COM
1. Las formas del saber y la historia: historicidad del conocimiento.
2. Postmoderno, la doble acepción: Metahistórica o Nueva Percepción; Continuidad o Quiebre.
3. Aspectos de la Modernidad como subjetividades.
4. Pensamiento religioso y Pensamiento secular. Ejemplos.
5. La industria como subjetividad.
6. Pensamiento racional, metafísico, emotivo, místico, etc. Analogías y diferencias.
7. El pensamiento lineal. La secuencia. El desarrollo.
8. Espacio y Tiempo, como coordenadas.
9. Espacio y Tiempo como subjetividades.
10. La Perspectiva Moderna.
11. Ciudadano como subjetividad. Otras acepciones de “ciudadano”.
12. La burocracia como racionalidad.
13. ¿Cuándo empezó la Postmodernidad? ¿Ya empezó? ¿Ya terminó?
14. Los “elementos” de la Postmodernidad.
15. El objeto y la escena: la obscenidad (la connotación sexual).
16. Escena y Obscenidad. Placer y Goce. Erotismo y Pornografía.
17. Lugar, No Lugar y Espacio.
18. La Perspectiva Postmoderna.
19. Espacio y Tiempo: las “nuevas” percepciones. Su resultado: la velocidad.
20. El vértigo como percepción.
TEXTOS COMPLEMENTARIOS NO OBLIGATORIOS
Estos textos complementarios son “No Obligatorios”, es decir, “no se toman” en el Segundo Parcial, pero es importante para reflexionar y discutir concepciones del diseño.
He remarcado algunos párrafos y agregado un par de notas al pie; el único renglón mío es el último.
No hace falta estar de acuerdo, parcialmente de acuerdo o en desacuerdo con los conceptos de Milá y Bonet, ni tampoco con los de Bonsiepe y Fernández. Sí hace falta tomar cierta distancia crítica sobre el “objeto” y el diseño. Discuta sobre:
El objeto de la carrera. El objeto de diseño. Las teorías del diseño.
El diseño como conocimiento estratégico.
El objeto de indumentaria. El objeto textil.
El objeto como producto.
Diario El País del 7 de agosto de 2007
Objetos que sirvan para dialogar
Miguel Milá y su antiguo alumno Elías Bonet predican el diseño serio, ajeno al de la moda
No es fácil citar objetos ejemplares. Objetos simples, emocionantes: "Un vaso de champaña que me regaló Achille Castiglioni; era maravilloso, dos hojas de metal que se abrían como el cuenco de las manos. No se escapaba una gota de agua. Yo le regalé un tensor de alambres, una pieza maravillosa de ferretería". Lo recuerda Miguel Milá en su estudio, situado en el corazón de Barcelona. Un piso viejo, lleno de libros, lápices y maquetas. En la pared, dibujos, fotografías y
un recorte de periódico enmarcado. Es una viñeta de El Roto que Milá descuelga y enseña al que fuera su discípulo en la escuela Eina de diseño, Elías Bonet.
Un diseñador industrial de 74 años, frente a otro de 30. Un hombre de aire hosco y voz grave, frente a un joven con aire de tímido aprendiz. A Miguel Milá le favorece su energía de cascarrabias; es divertido e inteligente y sus quejas son las propias de un seductor: "Más de un día he ido a la tienda de ahí abajo para pedirles que bajen lo que ellos llaman música y yo llamo ruido. Así no se puede vivir, todo es cada día más feo y más desagradable".
Elías Bonet sonríe al escuchar a su viejo profesor: "Di clases durante cinco años y luego dejé. La rutina me aburría muchísimo. Lo pasaba bien, pero me agotaba. Las clases empezaban a las nueve de la mañana y Elías estaba entre los dos o tres que venían a clase. Me pasaba las horas hablando con las secretarias porque por allí no pasaba nadie. Sólo cuando encontraba a un alumno como él podía disfrutar".
Las clases de Milá consistían en poner sobre la mesa un objeto y dialogar sobre él. Así durante horas. "Era apasionante", recuerda el alumno. En aquellas clases, como ahora en el estudio de la plaza de San Jaume, se hablaba de la importancia de la formación cultural a la hora de diseñar, del poso[1] que hay detrás de un objeto bien hecho, del orden, del racionalismo, del funcionalismo, del bienestar. Y de la belleza que, además, puede surgir de todo eso.
Para Milá y Bonet el problema es la mala interpretación que hay hoy del diseño, una palabra degradada por el abuso. "Cuando yo empecé a trabajar era duro por otros motivos. Ahora es una profesión muy difícil, porque todo el mundo quiere apuntarse al carro. Los modistas se apuntan al carro, y eso nos ha hecho mucho daño. El diseño de moda requiere un ritmo frenético que nada tiene que ver con lo nuestro, que es resolver problemas concretos de una forma profunda, culta y lo más ajustada a la realidad posible. Si vas rápido no profundizas. La moda se pasa de moda, y por tanto es opuesta a lo que hacemos".
"El entorno nos educa", añade Elías Bonet. "En mi casa hay unas cuantas lámparas Milá; me crié con ellas, y eso ha determinado mi gusto". "Me preocupa encasillarme", añade el joven, que quiere tener un espectro amplio de trabajo.
De un bolígrafo a un coche, dice. "Un coche", replica Milá, "es el sueño de todo diseñador industrial".
Pese a compartir doctrina, a Bonet y Milá les separa llevar camisa y camiseta, conducir una Honda Scoopy y una Honda de 2,5 centímetros cúbicos y trabajar con dos herramientas muy diferentes: el lápiz y el ordenador. Lo que para uno es absolutamente imprescindible, para el otro es una herramienta "maravillosa" pero fuera de su tiempo. "Yo trabajo como mi padre", afirma Milá, "que tenía coche pero no sabía conducir. Él tenía un chofer y yo tengo a mi ayudante, que conduce por mí un instrumento que a estas alturas me da una pereza horrorosa aprender a
manejar. Me pilla tarde".
Con ordenador, Bonet creó su bicicleta para pasearse por el muy debatido Forum de Barcelona. Hace casi 50 años, con un lápiz, Milá creó su lámpara TCM, uno de los símbolos indiscutibles del diseño español. La lámpara Milá nació para participar en un concurso de muebles económicos. Se trataba de amueblar toda una vivienda con 50.000 pesetas. La lámpara de la casa era la TCM, cuya pantalla se regulaba gracias a un aro de goma de coches. "Siguiendo estrictamente la función, el campo creativo es inagotable", apunta Milá. "El diseño que no es útil cansa y, además, acaba siendo feo".
"Es increíble crear algo que luego usa tanta gente", comenta Bonet. "Uno siempre diseña para los demás; yo cada vez que veo a alguien subido en mi bicicleta me siento tentado de pararle y preguntarle qué tal le va con ella, qué tal le funciona".
Milá alza la voz para lanzar un último consejo: "Hay que saber mantenerse firme, hay demasiado dinero rápido, y el poder cultural está en manos de gente mediocre. Todo es feo, ruidoso y poco confortable. Mucho fashion y nada más. Mucha Torre Agbar. Señala entonces a su precioso dibujo de El Roto[2] y lee el esquemático diálogo de sus dos personajes: "No se me ocurre nada", dice uno sentado y cabizbajo. "Vale, pero que sea grande", le contesta el otro.
Sobre Miguel Milá
Es probable que el banco donde usted se ha sentado para leer este periódico sea una pieza del diseñador Miguel Milá. Es su obra más vendida. De madera y aluminio, sólo este año se han distribuido cerca de 18.000 unidades. De aspecto sólido y pesado, Milá murmura que no le gusta el nombre que le han puesto: banco neorromántico. "El mobiliario urbano es un campo de trabajo enorme", dice; "tenemos un clima que nos permite que la calle sea nuestra sala de estar".
Sobre Elías Bonet
Pequeña, ligera, rígida, estilizada y urbana. Así es la bicicleta con la que Elías Bonet ganó el concurso del Forum 2004 de Barcelona. Se produjeron 500, y fue el vehículo oficial del encuentro. Como accesorio estrella, Bonet ideó una red que permite llevar entre las piernas el ordenador, el maletín o las carpetas. Hace siete años abrió junto a siete compañeros el estudio en el que trabaja, Lacreativa. "Me obsesionaba ser independiente, tener mi propio estudio. Ahora sólo quiero hacer bien lo que ya hago".
[1] “Poso”, está bien escrito con “ese”. Del diccionario, POSO: Sedimento de líquido contenido en una vasija. / Descanso, quietud, reposo. / Lugar para descansar o detenerse.
Ahora, lea de nuevo el párrafo que menciona “poso”.
[2] “El Roto” es un excelente humorista gráfico cuyas viñetas se publican todos los días en el diario El País de España.
En síntesis: hay funcionalistas que valen la pena
Página/12, Sábado 16 de Agosto de 2008
Una historia americana
El reconocido diseñador y teórico Gui Bonsiepe y la diseñadora platense Silvia Fernández acaban de editar una Historia del Diseño en América Latina y el Caribe. Es un impresionante panorama del desarrollo del diseño industrial y gráfico en los últimos cincuenta años, en el contexto de las políticas económicas, sociales e industriales.
Por Luján Cambariere
Al alemán Gui Bonsiepe tuvimos el privilegio de conocerlo y entrevistarlo hace unos años. Hablo de “privilegio” además y básicamente por ser uno de los pocos teóricos del diseño, porque acababa de instalarse en nuestro país y la nuestra era la primera entrevista que daba.
De esto han pasado algunos años, y hoy un nuevo acontecimiento que también tiene como protagonista a la periferia (eje central de mucho de sus escritos) ofrece una siempre bienvenida excusa para encontrarlo. Acaba de editar (de hecho en estos días está arribando a las librerías argentinas) Historia del Diseño en América Latina y el Caribe, Industrialización y comunicación visual para la autonomía. Una obra colectiva que ofrece un panorama del desarrollo del diseño industrial y de la comunicación visual de la región en los últimos cincuenta años.
Ya en el bello departamento que habita en la ciudad de La Plata (con una biblioteca plagada de ejemplares que cualquiera pagaría por visitar) aclara que el mérito absoluto de este proyecto debe acreditársele a su mujer, Silvia Fernández. Diseñadora, docente e investigadora, quien, según él como muchas mujeres, tiene un conflicto con el ser reconocida. Hechas las aclaraciones del caso, con el empuje de Silvia y contactos y visión de ambos, editado en Brasil por Blucher, surge este ejemplar inédito en varios aspectos. Un documento imprescindible que va más allá de la mera cronología, tratando el diseño como una variable de procesos más amplios. Documentando verdaderos hallazgos y revelando verdades sabidas a medias, como que en los años sesenta y hasta mediados de los setenta el diseño en el campo profesional y de enseñanza estaba considerablemente más avanzado que en una serie de países europeos.
“La historia del diseño en América Latina y el Caribe es un campo poco investigado y no existe en la actualidad una publicación que la compile. La mirada local, a veces, desconoce esa historia que compartimos. Este trabajo se propone dejar al descubierto esta trayectoria común y sus peculiaridades”, adelanta Fernández. “La hipótesis inicial procura verificar que en la década del ’60 –caracterizada por la promoción de la actividad industrial nacional y por políticas de industrialización por sustitución de importaciones codeterminadas por la macroeconomía–, el diseño formó parte de políticas nacionales, que la industrialización y la comunicación fueron asistidas orgánicamente por el diseño, que ese proceso quedó abierto y en algunos países quedó truncado. En otras palabras, que el desarrollo del diseño en esa década fue condicionado por el sector público, desde la creación de organismos de vinculación y de programas gestados por los ministerios de Economía y de Industria y Comercio. Fue un período en el que el diseño formaba parte del discurso político en términos de autonomía”, detalla.
Así, el libro está estructurado según una matriz de dos ejes. El primero está constituido por las historias del diseño en la Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, México, Uruguay y Venezuela. El otro está conformado por influencias que recibió como de la gráfica suiza, semiótica de productos, las migraciones de profesionales entre España y América latina, y aportes para una prospectiva con temáticas como la importancia del diseño público, la teoría de los objetos, la diferencia entre diseño y arte, las relaciones entre diseño y artesanía y sustentabilidad, entre otros. La publicación se completa con un apéndice que presenta el documento programático elaborado por los autores para la investigación y producción, el manifiesto inglés de 1964 y una serie de cuadros sincrónicos. Casi 400 páginas de una revisión de cara al futuro.
–¿Después de Diseño de la Periferia (Gustavo Gilli, México 1985) no se sentía demandado de hacer un libro sobre Latinoamérica?
G. B.: –Puede ser, pero esta idea de hacer un libro de historia fue de Silvia.
S. F.: –Y de un grupo de trabajo –Javier De Ponti, Alejandra Gaudio y Valentina Mangioni– con el que habíamos integrado lo que se llamaba Nodal (www.nodal.com.ar) que ahora tiene peso propio, pero empezó con unas pequeñas ediciones. Yo hice una presentación en un congreso de historia en Estambul en el 2002 sobre la historia de la escuela de Ulm y la influencia en la enseñanza en Latinoamérica, y a partir de ahí quedé con contactos latinoamericanos. Les propuse a los chicos qué les parecía si nos largábamos con una versión más latinoamericanista aprovechando esta primera red de relaciones. Así empezamos a trabajar con las primeras vinculaciones a estudios. Colegas que estaban en un incipiente trabajo de estudios locales de historia del diseño y después hicimos un intento que nos llevó mucho tiempo y esfuerzo, que fue tratar de ganar un subsidio europeo que no se concretó. Por lo que el proyecto se realizó sin apoyo institucional.
G. B.: –Había un programa de cooperación con condiciones infernales, las firmas de rectores de cada universidad, 6 latinoamericanas y 6 europeos.
S. F.: –Así y todo, cumplimos. En el 2004 presentamos el proyecto a través de los colegas finlandeses pero entre otras carpetas de informática, ciencias duras, el diseño ni coló. Gui venía tangencialmente viendo este proyecto y diría que lo apoyaba con reservas. El sabía, conociendo el mercado editorial, que era un objeto improbable. El proyecto podía para él tener su resultado, pero de ninguna manera verlo como un objeto industrial. Así que hubo tiempos donde tuve tirones de dejarlo y en otros cuando me veía que avanzaba, y me daba el apoyo.
–¿Y esto por qué? ¿No interesa documentar en Latinoamérica?
G. B.: –No, yo pensaba que era extremadamente difícil conseguir autores. Además hacerlo estos pobres gatos teniendo muchas instituciones que pueden con apoyo económico. Este es un trabajo extraordinario que en cierta manera revela también dónde estamos con nuestras universidades, que este libro salió por fuera. Y es un libro atípico en su estructura porque tienen una historia regional de los países y después tienen esta idea de llegar a las fuentes. Tanto sobre lenguaje de productos como teoría semiótica de productos, líneas de diseño. Sobre todo porque acá llegan cosas a través de un teléfono descompuesto. Esto explica la presencia también de autores europeos en un libro de diseño latinoamericano.
S. F.: –Esto está en Influencias y Prospectivas. Una visión directa con una traducción directa sin reinterpretaciones. Hay ejes, tanto en el diseño industrial como en el gráfico, de fuerte influencia europea y en realidad nunca se entiende demasiado desde dónde están saliendo. Bueno, hubo autores que se dedicaron expresamente a eso.
–¿Cuál fue el objetivo con la publicación?
S. F.: –Hay una tesis en el libro que es la que orientó todo, que es que en las décadas del 50 y 60 el continente, sobre todo en algunos de los países que estaban haciendo despegue económico, encuentran la posibilidad del desarrollo industrial. Y el diseño encuentra su propia oportunidad para incorporarse a las economías en desarrollo y a la industrialización. Eso tiene una explicación no desde la disciplina sino que es contextual.
–Llama la atención por lo inédito el encuadre en el contexto de las políticas económicas, sociales e industriales...
G. B.: –Fue difícil conseguir los autores para esto. Primero los economistas no escriben sobre diseño y esto es casi una crítica que hago. Como la gente que escribe sobre la historia de la economía e incluso tecnología e industria en Latinoamérica hablan de genéricos, nunca se ve un producto. Así la dimensión diseño queda marginada.
S. F.: –En nuestros países en general, hubo una marcada política externa, que nos estaba llevando a ser exportadores de commodities, productos primarios, que si no se consigue complejizar y se empieza a incorporar seriamente la industrialización como parte del proceso, los países vamos a seguir manteniendo estos sistemas de inequidad social que vivimos. Esta es la gran oportunidad del diseño industrial y del gráfico acompañando. Entonces el diseño va a empezar a tener razón de ser y dejar de ser (algo también dicho en el libro en varios capítulos) un problema del marketing de ciudades o de soluciones a egresados de escuelas que como no pueden ingresar en los sectores industriales tienen que hacer desarrollos de diseños urbanos que no pasan de ser artesanías urbanas. Entonces estamos esperando con una oportunidad como la que ahora puede estar viviendo el continente en dar líneas a través del libro.
–Hablan de que existen similitudes y afinidades estructurales...
G. B.: –Con matices propios obviamente cada uno, hay realidades compartidas además del idioma, que es básicamente esto de la industrialización dependiente. Porque en el fondo, como dicen los amigos brasileros, los países industrializados no quieren que otros suban peldaños. Incluso esto pasa desde el descubrimiento de América, ser proveedores de materia prima. Pero no hay diseño si no se revierte eso.
S. F.: –Hay que ver dónde se abrió la alternativa de industrialización y donde nosotros teníamos ya, antes que muchos países europeos, un equipo de diseñadores que se estaban formando por distintas vertientes (algunos venían por el Arte Concreto, otros por las escuelas industriales donde se instalan los primeros programas basados en la Escuela de Ulm porque tiene esta posibilidad de vinculación escuela-industrias que no la daba ni siquiera Bauhaus con su modelo). Con las guerras europeas también se produce una apertura porque no hay importación. Ahí, por ejemplo, es donde nosotros tenemos el núcleo duro del diseño argentino que casi es modelo en Latinoamérica que se abre y se cierra, deja una serie de referentes importantísimos pero se hace una diáspora. Muchos tienen que emigrar, otros se quedan pero no en áreas específicas, y lo que se ve que podía sostener este proyecto que era la industria pesada de Córdoba, la industria electrónica que estaba saliendo como alternativa, la agroindustria que podía empezar a tener cierto desarrollo en el Litoral se queda desmantelada. Si uno ve las grandes migraciones de diseñadores que se producen entre los ‘60 y los ‘70 es porque el país no da respuesta. Se ve en el capítulo de Raquel Pelta, que habla sobre la ida y vuelta de diseñadores con la Guerra Civil Española y como nosotros después devolvemos gente totalmente hecha acá que les instala 30 años perdidos que tuvieron ellos por el franquismo.
G. B.: –En años ’60 y ’70 Argentina estaba mucho más avanzada en todos los aspectos en diseño que España.
S. F.: –Después uno ve cómo se van cortando procesos o fases de desarrollo. Por ejemplo en electrónica se corta en los ‘70. Los calefactores o las líneas blancas que podrían haber sido un modelo para seguir. Después viene toda la importación del ’80 en adelante y el diseñador hace lo que puede.
–¿Y con esta premisa delante cómo empiezan a seleccionar y coser el material?
S. F.: –Aprendimos, después de cinco años de proceso que llevó hacer este libro, que básicamente hay dos alternativas para crear una compilación de artículos. Por un lado puede haber un tema convocante y los autores hacen su aporte desde las especialidades. O este trabajo intensivo que tuvimos que hacer de encontrar los autores y conciliar una idea-concepto para el libro que no trajera una yuxtaposición de artículos sino que todos tejieran la posibilidad de una mirada desde esa perspectiva conceptual nueva. Así es que conformamos un grupo de 24 autores que de ninguna manera tenemos ideologías iguales pero trabajamos en red permanentemente. Hubo tres entregas de trabajos que fueron leídas por el grupo y se comentaban y analizaban con la intención de encuadrarnos en un documento programático que tiene diez puntos de los que mejor no salirse. Acá hay un dogma detrás del trabajo que nos permitió tener cierta coherencia en la manera de disponer los temas. Entonces se consiguió una coherencia que no todos los libros de compilaciones consiguen.
–¿Hallazgos? ¿Cuestiones que desconocían?
S. F.: –Los aportes locales son los más ricos. Desde Venezuela, uno de los países que uno puede llegar a decir con mayor potencial económico por sus recursos como el petróleo, donde la autora nombra un elemento de 1880 que se usaba para rescatar piezas que se caen en el pozo y es un diseño venezolano. A la sorpresa que uno puede tener estudiando la última fase de la historia argentina y el potencial de desarrollo de diseño con las maquinas agrícolas. También es interesante el proceso de afichismo en la Revolución Cubana, igual que el de la época de Allende en Chile. En la gráfica después hay una gran homogeneización de lenguaje a partir del ’90 con la privatización, la fuerza de los medios, el lenguaje casi unificado de las ciudades, donde los resultados visuales son más o menos los mismos.
–¿Se llevaron otras sorpresas?
G. B.: –Con Uruguay. Son modestos, no hacen ruido. Una postura que me encanta.
S. F.: –Tienen cosas interesantísimas como el desarrollo de mobiliario desde los años treinta que está asociado al desarrollo de la arquitectura moderna racionalista uruguaya, que usaba al diseño industrial como complemento. Por otro lado, tiene un momento interesante que comenta la autora de ese capítulo, Cecilia Ortiz, que es cuando en los ’60 y ’70 una imprenta desarrolla toda la gráfica por personajes de la talla de Hermenegildo Sabat de soluciones gráficas muy originales.
–¿Y políticas públicas que hayan apoyado al diseño?
S. F.: –Encontramos tantas que hicimos un cuadro.
–Qué lindo, entonces la pregunta es: ¿políticas públicas que perduren o que se lleven a la práctica?
S. F.: –Hay un cuadro que se llama Políticas que atiende a los programas de organizaciones estatales que incidieron directa e indirectamente en la actividad del diseño y se hace por país. Lo que pasa que en nuestros países es fantástica la historia de la discontinuidad. Incluso el Che Guevara es el que lleva el proyecto de incorporar el diseño dentro del desarrollo de la industria ligera en Cuba. Es decir, había una cuestión que desarrollar. Pero después, lo dice Gui en el prólogo, el diseño quedó copado por el mercado.
G. B.: –Pregunte en la calle qué es diseño: “caro, impráctico, para una élite económica”. Una concepción muy restringida y superficial.
S. F.: –Y en gráfica es lamentable el espacio donde cayó el diseño ligado al branding, al desarrollo de marca, a lo que se llama comunicación institucional y a la presentación de productos. Y de ahí no pasa. No vas a ver que se rediseñe un formulario municipal o el trámite de licencia de conducir, que es una fotocopia mal hecha. El sentido social del diseño. En ese sentido estamos en un atraso fenomenal.
–¿Hay un modo de ir a tocar la puerta de los funcionarios para hablarles de diseño?
G. B.: –Tengo mis gravísimas dudas.
S. F.: –Yo lo experimenté desde mi estudio profesional en una escala ciudad y no. Hasta que ellos no te toquen el timbre.
–¿Qué contestan hoy cuando les preguntan qué es el diseño?
G. B.: –El diseño une la fase entre producto, el mensaje y el usuario. Mientras que al ingeniero le interesa cómo funciona el producto, al diseñador le compete cómo se usa. Son enfoques diferentes. Ahí tenemos nuestro dominio indudable y propio, pero no sé si esto esta tan claro, lo que llamo interfase. Esta zona intermedia entre el mensaje y el usuario y el producto y el usuario. Este dominio del diseño es más importante que pura formita o la cosa bonita.
–¿Sigue pensando que aún no hay teoría del diseño?
G. B.: –Uh, mirá con el tema teoría... Yo diría que en vez de teoría prefiero hablar de un discurso de diseño. Hay un discurso sobre esta temática confusa que es el diseño, pero para teoría yo creo todavía que falta rigor.
–Hablan de que es un libro que prepara el terreno para un futuro que puede presentarse más promisorio, entonces... ¿lectura obligada para quiénes?
S. F.: –El libro tiene un perfil de una visión macro. Por eso resulta interesante para un público amplio. Además, me dejó pensando la primera pregunta sobre si “era esperado un libro así de nuestra parte”. El problema en Latinoamérica es la logística. Y los libros no son la excepción. Se distribuyen más fácilmente desde Barcelona que si alguien se lo propone desde acá y de la misma manera corren las ideas y las relaciones. A veces resulta más fácil como diseñador irte a Europa a hacer un recorrido de diez estudios, que si pretendés hacerlo acá, donde la realidad es muchas veces desconocida. Donde siempre falta la información completa. Donde no podés saber quién está investigando en determinadas cuestiones que muchas veces se superponen. Con esta experiencia se generó una relación entre los autores de gran familiaridad que pretende revertir esto.
G. B.: –Esta fue una epopeya que sumó más de 5000 correos. Tarea que hubiera sido imposible, y también vale decirlo, en tiempos preinternetianos.
4. Pensamiento religioso y Pensamiento secular. Ejemplos.
5. La industria como subjetividad.
6. Pensamiento racional, metafísico, emotivo, místico, etc. Analogías y diferencias.
7. El pensamiento lineal. La secuencia. El desarrollo.
8. Espacio y Tiempo, como coordenadas.
9. Espacio y Tiempo como subjetividades.
10. La Perspectiva Moderna.
11. Ciudadano como subjetividad. Otras acepciones de “ciudadano”.
12. La burocracia como racionalidad.
13. ¿Cuándo empezó la Postmodernidad? ¿Ya empezó? ¿Ya terminó?
14. Los “elementos” de la Postmodernidad.
15. El objeto y la escena: la obscenidad (la connotación sexual).
16. Escena y Obscenidad. Placer y Goce. Erotismo y Pornografía.
17. Lugar, No Lugar y Espacio.
18. La Perspectiva Postmoderna.
19. Espacio y Tiempo: las “nuevas” percepciones. Su resultado: la velocidad.
20. El vértigo como percepción.
TEXTOS COMPLEMENTARIOS NO OBLIGATORIOS
Estos textos complementarios son “No Obligatorios”, es decir, “no se toman” en el Segundo Parcial, pero es importante para reflexionar y discutir concepciones del diseño.
He remarcado algunos párrafos y agregado un par de notas al pie; el único renglón mío es el último.
No hace falta estar de acuerdo, parcialmente de acuerdo o en desacuerdo con los conceptos de Milá y Bonet, ni tampoco con los de Bonsiepe y Fernández. Sí hace falta tomar cierta distancia crítica sobre el “objeto” y el diseño. Discuta sobre:
El objeto de la carrera. El objeto de diseño. Las teorías del diseño.
El diseño como conocimiento estratégico.
El objeto de indumentaria. El objeto textil.
El objeto como producto.
Diario El País del 7 de agosto de 2007
Objetos que sirvan para dialogar
Miguel Milá y su antiguo alumno Elías Bonet predican el diseño serio, ajeno al de la moda
No es fácil citar objetos ejemplares. Objetos simples, emocionantes: "Un vaso de champaña que me regaló Achille Castiglioni; era maravilloso, dos hojas de metal que se abrían como el cuenco de las manos. No se escapaba una gota de agua. Yo le regalé un tensor de alambres, una pieza maravillosa de ferretería". Lo recuerda Miguel Milá en su estudio, situado en el corazón de Barcelona. Un piso viejo, lleno de libros, lápices y maquetas. En la pared, dibujos, fotografías y
un recorte de periódico enmarcado. Es una viñeta de El Roto que Milá descuelga y enseña al que fuera su discípulo en la escuela Eina de diseño, Elías Bonet.
Un diseñador industrial de 74 años, frente a otro de 30. Un hombre de aire hosco y voz grave, frente a un joven con aire de tímido aprendiz. A Miguel Milá le favorece su energía de cascarrabias; es divertido e inteligente y sus quejas son las propias de un seductor: "Más de un día he ido a la tienda de ahí abajo para pedirles que bajen lo que ellos llaman música y yo llamo ruido. Así no se puede vivir, todo es cada día más feo y más desagradable".
Elías Bonet sonríe al escuchar a su viejo profesor: "Di clases durante cinco años y luego dejé. La rutina me aburría muchísimo. Lo pasaba bien, pero me agotaba. Las clases empezaban a las nueve de la mañana y Elías estaba entre los dos o tres que venían a clase. Me pasaba las horas hablando con las secretarias porque por allí no pasaba nadie. Sólo cuando encontraba a un alumno como él podía disfrutar".
Las clases de Milá consistían en poner sobre la mesa un objeto y dialogar sobre él. Así durante horas. "Era apasionante", recuerda el alumno. En aquellas clases, como ahora en el estudio de la plaza de San Jaume, se hablaba de la importancia de la formación cultural a la hora de diseñar, del poso[1] que hay detrás de un objeto bien hecho, del orden, del racionalismo, del funcionalismo, del bienestar. Y de la belleza que, además, puede surgir de todo eso.
Para Milá y Bonet el problema es la mala interpretación que hay hoy del diseño, una palabra degradada por el abuso. "Cuando yo empecé a trabajar era duro por otros motivos. Ahora es una profesión muy difícil, porque todo el mundo quiere apuntarse al carro. Los modistas se apuntan al carro, y eso nos ha hecho mucho daño. El diseño de moda requiere un ritmo frenético que nada tiene que ver con lo nuestro, que es resolver problemas concretos de una forma profunda, culta y lo más ajustada a la realidad posible. Si vas rápido no profundizas. La moda se pasa de moda, y por tanto es opuesta a lo que hacemos".
"El entorno nos educa", añade Elías Bonet. "En mi casa hay unas cuantas lámparas Milá; me crié con ellas, y eso ha determinado mi gusto". "Me preocupa encasillarme", añade el joven, que quiere tener un espectro amplio de trabajo.
De un bolígrafo a un coche, dice. "Un coche", replica Milá, "es el sueño de todo diseñador industrial".
Pese a compartir doctrina, a Bonet y Milá les separa llevar camisa y camiseta, conducir una Honda Scoopy y una Honda de 2,5 centímetros cúbicos y trabajar con dos herramientas muy diferentes: el lápiz y el ordenador. Lo que para uno es absolutamente imprescindible, para el otro es una herramienta "maravillosa" pero fuera de su tiempo. "Yo trabajo como mi padre", afirma Milá, "que tenía coche pero no sabía conducir. Él tenía un chofer y yo tengo a mi ayudante, que conduce por mí un instrumento que a estas alturas me da una pereza horrorosa aprender a
manejar. Me pilla tarde".
Con ordenador, Bonet creó su bicicleta para pasearse por el muy debatido Forum de Barcelona. Hace casi 50 años, con un lápiz, Milá creó su lámpara TCM, uno de los símbolos indiscutibles del diseño español. La lámpara Milá nació para participar en un concurso de muebles económicos. Se trataba de amueblar toda una vivienda con 50.000 pesetas. La lámpara de la casa era la TCM, cuya pantalla se regulaba gracias a un aro de goma de coches. "Siguiendo estrictamente la función, el campo creativo es inagotable", apunta Milá. "El diseño que no es útil cansa y, además, acaba siendo feo".
"Es increíble crear algo que luego usa tanta gente", comenta Bonet. "Uno siempre diseña para los demás; yo cada vez que veo a alguien subido en mi bicicleta me siento tentado de pararle y preguntarle qué tal le va con ella, qué tal le funciona".
Milá alza la voz para lanzar un último consejo: "Hay que saber mantenerse firme, hay demasiado dinero rápido, y el poder cultural está en manos de gente mediocre. Todo es feo, ruidoso y poco confortable. Mucho fashion y nada más. Mucha Torre Agbar. Señala entonces a su precioso dibujo de El Roto[2] y lee el esquemático diálogo de sus dos personajes: "No se me ocurre nada", dice uno sentado y cabizbajo. "Vale, pero que sea grande", le contesta el otro.
Sobre Miguel Milá
Es probable que el banco donde usted se ha sentado para leer este periódico sea una pieza del diseñador Miguel Milá. Es su obra más vendida. De madera y aluminio, sólo este año se han distribuido cerca de 18.000 unidades. De aspecto sólido y pesado, Milá murmura que no le gusta el nombre que le han puesto: banco neorromántico. "El mobiliario urbano es un campo de trabajo enorme", dice; "tenemos un clima que nos permite que la calle sea nuestra sala de estar".
Sobre Elías Bonet
Pequeña, ligera, rígida, estilizada y urbana. Así es la bicicleta con la que Elías Bonet ganó el concurso del Forum 2004 de Barcelona. Se produjeron 500, y fue el vehículo oficial del encuentro. Como accesorio estrella, Bonet ideó una red que permite llevar entre las piernas el ordenador, el maletín o las carpetas. Hace siete años abrió junto a siete compañeros el estudio en el que trabaja, Lacreativa. "Me obsesionaba ser independiente, tener mi propio estudio. Ahora sólo quiero hacer bien lo que ya hago".
[1] “Poso”, está bien escrito con “ese”. Del diccionario, POSO: Sedimento de líquido contenido en una vasija. / Descanso, quietud, reposo. / Lugar para descansar o detenerse.
Ahora, lea de nuevo el párrafo que menciona “poso”.
[2] “El Roto” es un excelente humorista gráfico cuyas viñetas se publican todos los días en el diario El País de España.
En síntesis: hay funcionalistas que valen la pena
Página/12, Sábado 16 de Agosto de 2008
Una historia americana
El reconocido diseñador y teórico Gui Bonsiepe y la diseñadora platense Silvia Fernández acaban de editar una Historia del Diseño en América Latina y el Caribe. Es un impresionante panorama del desarrollo del diseño industrial y gráfico en los últimos cincuenta años, en el contexto de las políticas económicas, sociales e industriales.
Por Luján Cambariere
Al alemán Gui Bonsiepe tuvimos el privilegio de conocerlo y entrevistarlo hace unos años. Hablo de “privilegio” además y básicamente por ser uno de los pocos teóricos del diseño, porque acababa de instalarse en nuestro país y la nuestra era la primera entrevista que daba.
De esto han pasado algunos años, y hoy un nuevo acontecimiento que también tiene como protagonista a la periferia (eje central de mucho de sus escritos) ofrece una siempre bienvenida excusa para encontrarlo. Acaba de editar (de hecho en estos días está arribando a las librerías argentinas) Historia del Diseño en América Latina y el Caribe, Industrialización y comunicación visual para la autonomía. Una obra colectiva que ofrece un panorama del desarrollo del diseño industrial y de la comunicación visual de la región en los últimos cincuenta años.
Ya en el bello departamento que habita en la ciudad de La Plata (con una biblioteca plagada de ejemplares que cualquiera pagaría por visitar) aclara que el mérito absoluto de este proyecto debe acreditársele a su mujer, Silvia Fernández. Diseñadora, docente e investigadora, quien, según él como muchas mujeres, tiene un conflicto con el ser reconocida. Hechas las aclaraciones del caso, con el empuje de Silvia y contactos y visión de ambos, editado en Brasil por Blucher, surge este ejemplar inédito en varios aspectos. Un documento imprescindible que va más allá de la mera cronología, tratando el diseño como una variable de procesos más amplios. Documentando verdaderos hallazgos y revelando verdades sabidas a medias, como que en los años sesenta y hasta mediados de los setenta el diseño en el campo profesional y de enseñanza estaba considerablemente más avanzado que en una serie de países europeos.
“La historia del diseño en América Latina y el Caribe es un campo poco investigado y no existe en la actualidad una publicación que la compile. La mirada local, a veces, desconoce esa historia que compartimos. Este trabajo se propone dejar al descubierto esta trayectoria común y sus peculiaridades”, adelanta Fernández. “La hipótesis inicial procura verificar que en la década del ’60 –caracterizada por la promoción de la actividad industrial nacional y por políticas de industrialización por sustitución de importaciones codeterminadas por la macroeconomía–, el diseño formó parte de políticas nacionales, que la industrialización y la comunicación fueron asistidas orgánicamente por el diseño, que ese proceso quedó abierto y en algunos países quedó truncado. En otras palabras, que el desarrollo del diseño en esa década fue condicionado por el sector público, desde la creación de organismos de vinculación y de programas gestados por los ministerios de Economía y de Industria y Comercio. Fue un período en el que el diseño formaba parte del discurso político en términos de autonomía”, detalla.
Así, el libro está estructurado según una matriz de dos ejes. El primero está constituido por las historias del diseño en la Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, México, Uruguay y Venezuela. El otro está conformado por influencias que recibió como de la gráfica suiza, semiótica de productos, las migraciones de profesionales entre España y América latina, y aportes para una prospectiva con temáticas como la importancia del diseño público, la teoría de los objetos, la diferencia entre diseño y arte, las relaciones entre diseño y artesanía y sustentabilidad, entre otros. La publicación se completa con un apéndice que presenta el documento programático elaborado por los autores para la investigación y producción, el manifiesto inglés de 1964 y una serie de cuadros sincrónicos. Casi 400 páginas de una revisión de cara al futuro.
–¿Después de Diseño de la Periferia (Gustavo Gilli, México 1985) no se sentía demandado de hacer un libro sobre Latinoamérica?
G. B.: –Puede ser, pero esta idea de hacer un libro de historia fue de Silvia.
S. F.: –Y de un grupo de trabajo –Javier De Ponti, Alejandra Gaudio y Valentina Mangioni– con el que habíamos integrado lo que se llamaba Nodal (www.nodal.com.ar) que ahora tiene peso propio, pero empezó con unas pequeñas ediciones. Yo hice una presentación en un congreso de historia en Estambul en el 2002 sobre la historia de la escuela de Ulm y la influencia en la enseñanza en Latinoamérica, y a partir de ahí quedé con contactos latinoamericanos. Les propuse a los chicos qué les parecía si nos largábamos con una versión más latinoamericanista aprovechando esta primera red de relaciones. Así empezamos a trabajar con las primeras vinculaciones a estudios. Colegas que estaban en un incipiente trabajo de estudios locales de historia del diseño y después hicimos un intento que nos llevó mucho tiempo y esfuerzo, que fue tratar de ganar un subsidio europeo que no se concretó. Por lo que el proyecto se realizó sin apoyo institucional.
G. B.: –Había un programa de cooperación con condiciones infernales, las firmas de rectores de cada universidad, 6 latinoamericanas y 6 europeos.
S. F.: –Así y todo, cumplimos. En el 2004 presentamos el proyecto a través de los colegas finlandeses pero entre otras carpetas de informática, ciencias duras, el diseño ni coló. Gui venía tangencialmente viendo este proyecto y diría que lo apoyaba con reservas. El sabía, conociendo el mercado editorial, que era un objeto improbable. El proyecto podía para él tener su resultado, pero de ninguna manera verlo como un objeto industrial. Así que hubo tiempos donde tuve tirones de dejarlo y en otros cuando me veía que avanzaba, y me daba el apoyo.
–¿Y esto por qué? ¿No interesa documentar en Latinoamérica?
G. B.: –No, yo pensaba que era extremadamente difícil conseguir autores. Además hacerlo estos pobres gatos teniendo muchas instituciones que pueden con apoyo económico. Este es un trabajo extraordinario que en cierta manera revela también dónde estamos con nuestras universidades, que este libro salió por fuera. Y es un libro atípico en su estructura porque tienen una historia regional de los países y después tienen esta idea de llegar a las fuentes. Tanto sobre lenguaje de productos como teoría semiótica de productos, líneas de diseño. Sobre todo porque acá llegan cosas a través de un teléfono descompuesto. Esto explica la presencia también de autores europeos en un libro de diseño latinoamericano.
S. F.: –Esto está en Influencias y Prospectivas. Una visión directa con una traducción directa sin reinterpretaciones. Hay ejes, tanto en el diseño industrial como en el gráfico, de fuerte influencia europea y en realidad nunca se entiende demasiado desde dónde están saliendo. Bueno, hubo autores que se dedicaron expresamente a eso.
–¿Cuál fue el objetivo con la publicación?
S. F.: –Hay una tesis en el libro que es la que orientó todo, que es que en las décadas del 50 y 60 el continente, sobre todo en algunos de los países que estaban haciendo despegue económico, encuentran la posibilidad del desarrollo industrial. Y el diseño encuentra su propia oportunidad para incorporarse a las economías en desarrollo y a la industrialización. Eso tiene una explicación no desde la disciplina sino que es contextual.
–Llama la atención por lo inédito el encuadre en el contexto de las políticas económicas, sociales e industriales...
G. B.: –Fue difícil conseguir los autores para esto. Primero los economistas no escriben sobre diseño y esto es casi una crítica que hago. Como la gente que escribe sobre la historia de la economía e incluso tecnología e industria en Latinoamérica hablan de genéricos, nunca se ve un producto. Así la dimensión diseño queda marginada.
S. F.: –En nuestros países en general, hubo una marcada política externa, que nos estaba llevando a ser exportadores de commodities, productos primarios, que si no se consigue complejizar y se empieza a incorporar seriamente la industrialización como parte del proceso, los países vamos a seguir manteniendo estos sistemas de inequidad social que vivimos. Esta es la gran oportunidad del diseño industrial y del gráfico acompañando. Entonces el diseño va a empezar a tener razón de ser y dejar de ser (algo también dicho en el libro en varios capítulos) un problema del marketing de ciudades o de soluciones a egresados de escuelas que como no pueden ingresar en los sectores industriales tienen que hacer desarrollos de diseños urbanos que no pasan de ser artesanías urbanas. Entonces estamos esperando con una oportunidad como la que ahora puede estar viviendo el continente en dar líneas a través del libro.
–Hablan de que existen similitudes y afinidades estructurales...
G. B.: –Con matices propios obviamente cada uno, hay realidades compartidas además del idioma, que es básicamente esto de la industrialización dependiente. Porque en el fondo, como dicen los amigos brasileros, los países industrializados no quieren que otros suban peldaños. Incluso esto pasa desde el descubrimiento de América, ser proveedores de materia prima. Pero no hay diseño si no se revierte eso.
S. F.: –Hay que ver dónde se abrió la alternativa de industrialización y donde nosotros teníamos ya, antes que muchos países europeos, un equipo de diseñadores que se estaban formando por distintas vertientes (algunos venían por el Arte Concreto, otros por las escuelas industriales donde se instalan los primeros programas basados en la Escuela de Ulm porque tiene esta posibilidad de vinculación escuela-industrias que no la daba ni siquiera Bauhaus con su modelo). Con las guerras europeas también se produce una apertura porque no hay importación. Ahí, por ejemplo, es donde nosotros tenemos el núcleo duro del diseño argentino que casi es modelo en Latinoamérica que se abre y se cierra, deja una serie de referentes importantísimos pero se hace una diáspora. Muchos tienen que emigrar, otros se quedan pero no en áreas específicas, y lo que se ve que podía sostener este proyecto que era la industria pesada de Córdoba, la industria electrónica que estaba saliendo como alternativa, la agroindustria que podía empezar a tener cierto desarrollo en el Litoral se queda desmantelada. Si uno ve las grandes migraciones de diseñadores que se producen entre los ‘60 y los ‘70 es porque el país no da respuesta. Se ve en el capítulo de Raquel Pelta, que habla sobre la ida y vuelta de diseñadores con la Guerra Civil Española y como nosotros después devolvemos gente totalmente hecha acá que les instala 30 años perdidos que tuvieron ellos por el franquismo.
G. B.: –En años ’60 y ’70 Argentina estaba mucho más avanzada en todos los aspectos en diseño que España.
S. F.: –Después uno ve cómo se van cortando procesos o fases de desarrollo. Por ejemplo en electrónica se corta en los ‘70. Los calefactores o las líneas blancas que podrían haber sido un modelo para seguir. Después viene toda la importación del ’80 en adelante y el diseñador hace lo que puede.
–¿Y con esta premisa delante cómo empiezan a seleccionar y coser el material?
S. F.: –Aprendimos, después de cinco años de proceso que llevó hacer este libro, que básicamente hay dos alternativas para crear una compilación de artículos. Por un lado puede haber un tema convocante y los autores hacen su aporte desde las especialidades. O este trabajo intensivo que tuvimos que hacer de encontrar los autores y conciliar una idea-concepto para el libro que no trajera una yuxtaposición de artículos sino que todos tejieran la posibilidad de una mirada desde esa perspectiva conceptual nueva. Así es que conformamos un grupo de 24 autores que de ninguna manera tenemos ideologías iguales pero trabajamos en red permanentemente. Hubo tres entregas de trabajos que fueron leídas por el grupo y se comentaban y analizaban con la intención de encuadrarnos en un documento programático que tiene diez puntos de los que mejor no salirse. Acá hay un dogma detrás del trabajo que nos permitió tener cierta coherencia en la manera de disponer los temas. Entonces se consiguió una coherencia que no todos los libros de compilaciones consiguen.
–¿Hallazgos? ¿Cuestiones que desconocían?
S. F.: –Los aportes locales son los más ricos. Desde Venezuela, uno de los países que uno puede llegar a decir con mayor potencial económico por sus recursos como el petróleo, donde la autora nombra un elemento de 1880 que se usaba para rescatar piezas que se caen en el pozo y es un diseño venezolano. A la sorpresa que uno puede tener estudiando la última fase de la historia argentina y el potencial de desarrollo de diseño con las maquinas agrícolas. También es interesante el proceso de afichismo en la Revolución Cubana, igual que el de la época de Allende en Chile. En la gráfica después hay una gran homogeneización de lenguaje a partir del ’90 con la privatización, la fuerza de los medios, el lenguaje casi unificado de las ciudades, donde los resultados visuales son más o menos los mismos.
–¿Se llevaron otras sorpresas?
G. B.: –Con Uruguay. Son modestos, no hacen ruido. Una postura que me encanta.
S. F.: –Tienen cosas interesantísimas como el desarrollo de mobiliario desde los años treinta que está asociado al desarrollo de la arquitectura moderna racionalista uruguaya, que usaba al diseño industrial como complemento. Por otro lado, tiene un momento interesante que comenta la autora de ese capítulo, Cecilia Ortiz, que es cuando en los ’60 y ’70 una imprenta desarrolla toda la gráfica por personajes de la talla de Hermenegildo Sabat de soluciones gráficas muy originales.
–¿Y políticas públicas que hayan apoyado al diseño?
S. F.: –Encontramos tantas que hicimos un cuadro.
–Qué lindo, entonces la pregunta es: ¿políticas públicas que perduren o que se lleven a la práctica?
S. F.: –Hay un cuadro que se llama Políticas que atiende a los programas de organizaciones estatales que incidieron directa e indirectamente en la actividad del diseño y se hace por país. Lo que pasa que en nuestros países es fantástica la historia de la discontinuidad. Incluso el Che Guevara es el que lleva el proyecto de incorporar el diseño dentro del desarrollo de la industria ligera en Cuba. Es decir, había una cuestión que desarrollar. Pero después, lo dice Gui en el prólogo, el diseño quedó copado por el mercado.
G. B.: –Pregunte en la calle qué es diseño: “caro, impráctico, para una élite económica”. Una concepción muy restringida y superficial.
S. F.: –Y en gráfica es lamentable el espacio donde cayó el diseño ligado al branding, al desarrollo de marca, a lo que se llama comunicación institucional y a la presentación de productos. Y de ahí no pasa. No vas a ver que se rediseñe un formulario municipal o el trámite de licencia de conducir, que es una fotocopia mal hecha. El sentido social del diseño. En ese sentido estamos en un atraso fenomenal.
–¿Hay un modo de ir a tocar la puerta de los funcionarios para hablarles de diseño?
G. B.: –Tengo mis gravísimas dudas.
S. F.: –Yo lo experimenté desde mi estudio profesional en una escala ciudad y no. Hasta que ellos no te toquen el timbre.
–¿Qué contestan hoy cuando les preguntan qué es el diseño?
G. B.: –El diseño une la fase entre producto, el mensaje y el usuario. Mientras que al ingeniero le interesa cómo funciona el producto, al diseñador le compete cómo se usa. Son enfoques diferentes. Ahí tenemos nuestro dominio indudable y propio, pero no sé si esto esta tan claro, lo que llamo interfase. Esta zona intermedia entre el mensaje y el usuario y el producto y el usuario. Este dominio del diseño es más importante que pura formita o la cosa bonita.
–¿Sigue pensando que aún no hay teoría del diseño?
G. B.: –Uh, mirá con el tema teoría... Yo diría que en vez de teoría prefiero hablar de un discurso de diseño. Hay un discurso sobre esta temática confusa que es el diseño, pero para teoría yo creo todavía que falta rigor.
–Hablan de que es un libro que prepara el terreno para un futuro que puede presentarse más promisorio, entonces... ¿lectura obligada para quiénes?
S. F.: –El libro tiene un perfil de una visión macro. Por eso resulta interesante para un público amplio. Además, me dejó pensando la primera pregunta sobre si “era esperado un libro así de nuestra parte”. El problema en Latinoamérica es la logística. Y los libros no son la excepción. Se distribuyen más fácilmente desde Barcelona que si alguien se lo propone desde acá y de la misma manera corren las ideas y las relaciones. A veces resulta más fácil como diseñador irte a Europa a hacer un recorrido de diez estudios, que si pretendés hacerlo acá, donde la realidad es muchas veces desconocida. Donde siempre falta la información completa. Donde no podés saber quién está investigando en determinadas cuestiones que muchas veces se superponen. Con esta experiencia se generó una relación entre los autores de gran familiaridad que pretende revertir esto.
G. B.: –Esta fue una epopeya que sumó más de 5000 correos. Tarea que hubiera sido imposible, y también vale decirlo, en tiempos preinternetianos.
* El libro se presenta en la Universidad Nacional de Rosario el 28 de agosto a las 19.30 en Túnel 4, Centro Cultural Parque España.
Para la clase de trabajos prácticos del viernes 5 de septiembre:
Estudiar
Capítulo 11: “Postmoda” de DISEÑO.COM
Para la clase de trabajos prácticos del viernes 5 de septiembre:
Estudiar
Capítulo 11: “Postmoda” de DISEÑO.COM
“Una sociedad de consumidores”
Zygmunt Bauman en Vida de consumo en Módulo 2
martes, 12 de agosto de 2008
TRABAJO PRÁCTICO Nº 2
15 de agosto
TRABAJO PRÁCTICO Nº 2
RETÓRICA
REALIZACIÓN INDIVIDUAL
ENTREGA: viernes 29 de agosto
A)
En el mismo sitio Web que utilizó para la realización del Trabajo Práctico Nº 1:
1. Señale y explique todas las figuras retóricas que encuentre.
2. Para cada una, explique el nivel y la operación en que la ubica.
3. Para el caso de las metáforas y las metonimias, explique el funcionamiento a partir del generalizante y el particularizante que correspondan.
4. Específicamente para las metáforas: señale qué tipo de metáfora se trata (por comparación, in praesentia, in absentia, “es” de equivalencia).
B)
Redacte una gacetilla de una extensión máxima de 10 renglones en la cual usted invita a un evento cualquiera.
El evento puede ser: una muestra de diseño, un concurso, una entrega de un proyecto, el lanzamiento de un nuevo producto, un recital, una fiesta, etc. Como decía, un evento cualquiera que puede ser real o inventado.
TRABAJO PRÁCTICO Nº 2
RETÓRICA
REALIZACIÓN INDIVIDUAL
ENTREGA: viernes 29 de agosto
A)
En el mismo sitio Web que utilizó para la realización del Trabajo Práctico Nº 1:
1. Señale y explique todas las figuras retóricas que encuentre.
2. Para cada una, explique el nivel y la operación en que la ubica.
3. Para el caso de las metáforas y las metonimias, explique el funcionamiento a partir del generalizante y el particularizante que correspondan.
4. Específicamente para las metáforas: señale qué tipo de metáfora se trata (por comparación, in praesentia, in absentia, “es” de equivalencia).
B)
Redacte una gacetilla de una extensión máxima de 10 renglones en la cual usted invita a un evento cualquiera.
El evento puede ser: una muestra de diseño, un concurso, una entrega de un proyecto, el lanzamiento de un nuevo producto, un recital, una fiesta, etc. Como decía, un evento cualquiera que puede ser real o inventado.
EL COLOR Y SUS CONNOTACIONES
15 de agosto
TEORICO Nº 14
EL COLOR Y SUS CONNOTACIONES
Guía de lectura
DISEÑO.COM capítulo 10
“Las connotaciones del color”
1. La tradición “objetivista”
2. Diferencia entre trío y tríada.
3. La tradición “subjetivista”.
4. Diferencia conceptual entre “tradición objetivista y producción de subjetividades.
5. Los colores según “contexto”.
6. El color como producción de sentido.
7. El mito del color “exacto”.
8. Semiología o Semiótica del color.
9. El color connota.
10. El color diseña.
11. Negro y blanco: presencias y ausencias del color.
12. Negro y blanco como producción de subjetividades.
13. El gris: un color, como cualquier otro. El gris no es un valor.
14. Los colores que “no existen”.
15. Función. Contexto. Modelo. Sistema. Campo. Situación. Mundo.
Las diversas perspectivas que supone cada denominación.
16. El “mundo” de la tintorería.
17. El “mundo” del diseño.
Casos de comunicación y cosas de diseño
capítulo 6
El color de la camiseta
1. Las nuevas camisetas: nuevos usos.
2. El discurso mediático.
3. La camiseta como condensación de subjetividades.
4. El color de la camiseta. Identidad e imagen. Hinchas y clientes.
Usuarios y consumidores.
5. El “nuevo” cuerpo.
6. Identidad cultural y apodos.
7. La camiseta massmediática.
8. Comunicación, Tecnología, Estética. Diseño como pensamiento triádico.
9. Diseñar: ¿fácil o difícil?
Para la clase de trabajos prácticos del viernes 22 de agosto:
o Estudiar capítulo 10 de diseño.com:
“Las connotaciones del color”
o Estudiar capítulo 6 de Casos de comunicación y cosas de diseño:
“El color de la camiseta”
INFORMACIÓN
Para estudiar color:
A.A.Q.C.T.
Asociación Argentina de Químicos y Coloristas Textiles
www.aaqct.org.ar
Sede: Bulnes 1425 Capital Federal
- Ofrece seminarios, cursos y conferencias.
- Dicta la carrera de Técnico Superior en Ennoblecimiento Textil (dos años).
- Publica la revista Galaxia (premios de la Asociación de la Prensa Técnica Argentina 1967-1989-1990-1991).
G.A.C.
Grupo Argentino del Color
www.fadu.uba.ar/sicyt/color/gac.htm
Sede: FADU UBA
Cada dos años organiza el Congreso Argentino del Color que se denomina ARGENCOLOR
En internet se pueden ver abstracts de las conferencias.
Temática general:
- Industria, Tecnología y Ciencia.
- Ciencias básicas.
- Arquitectura y Diseño
- Arte
- Enseñanza
CIT INTI
Centro de Investigación y Desarrollo Textil
Instituto Nacional de Tecnología Industrial
www4.inti.gov.ar
Sede: Parque Migueletes (Avda. Gral. Paz - lado Provincia)
- Ofrece seminarios, cursos, conferencias, servicios de análisis y ensayos tecnológicos, y publicaciones.
TEORICO Nº 14
EL COLOR Y SUS CONNOTACIONES
Guía de lectura
DISEÑO.COM capítulo 10
“Las connotaciones del color”
1. La tradición “objetivista”
2. Diferencia entre trío y tríada.
3. La tradición “subjetivista”.
4. Diferencia conceptual entre “tradición objetivista y producción de subjetividades.
5. Los colores según “contexto”.
6. El color como producción de sentido.
7. El mito del color “exacto”.
8. Semiología o Semiótica del color.
9. El color connota.
10. El color diseña.
11. Negro y blanco: presencias y ausencias del color.
12. Negro y blanco como producción de subjetividades.
13. El gris: un color, como cualquier otro. El gris no es un valor.
14. Los colores que “no existen”.
15. Función. Contexto. Modelo. Sistema. Campo. Situación. Mundo.
Las diversas perspectivas que supone cada denominación.
16. El “mundo” de la tintorería.
17. El “mundo” del diseño.
Casos de comunicación y cosas de diseño
capítulo 6
El color de la camiseta
1. Las nuevas camisetas: nuevos usos.
2. El discurso mediático.
3. La camiseta como condensación de subjetividades.
4. El color de la camiseta. Identidad e imagen. Hinchas y clientes.
Usuarios y consumidores.
5. El “nuevo” cuerpo.
6. Identidad cultural y apodos.
7. La camiseta massmediática.
8. Comunicación, Tecnología, Estética. Diseño como pensamiento triádico.
9. Diseñar: ¿fácil o difícil?
Para la clase de trabajos prácticos del viernes 22 de agosto:
o Estudiar capítulo 10 de diseño.com:
“Las connotaciones del color”
o Estudiar capítulo 6 de Casos de comunicación y cosas de diseño:
“El color de la camiseta”
INFORMACIÓN
Para estudiar color:
A.A.Q.C.T.
Asociación Argentina de Químicos y Coloristas Textiles
www.aaqct.org.ar
Sede: Bulnes 1425 Capital Federal
- Ofrece seminarios, cursos y conferencias.
- Dicta la carrera de Técnico Superior en Ennoblecimiento Textil (dos años).
- Publica la revista Galaxia (premios de la Asociación de la Prensa Técnica Argentina 1967-1989-1990-1991).
G.A.C.
Grupo Argentino del Color
www.fadu.uba.ar/sicyt/color/gac.htm
Sede: FADU UBA
Cada dos años organiza el Congreso Argentino del Color que se denomina ARGENCOLOR
En internet se pueden ver abstracts de las conferencias.
Temática general:
- Industria, Tecnología y Ciencia.
- Ciencias básicas.
- Arquitectura y Diseño
- Arte
- Enseñanza
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Centro de Investigación y Desarrollo Textil
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